CHICAGO.- Barack Obama prometió que acabará con el despilfarro del deficitario presupuesto estadounidense cuando asuma el gobierno en enero, y que hará lo que sea necesario para animar el crecimiento económico a corto plazo. El presidente electo de EEUU admitió que su plan de inyectar miles de millones de dólares en gasto para estimular a la economía elevará aún más el déficit presupuestario, pero defendió los beneficios a largo plazo de invertir en la erosionada infraestructura estadounidense y en el sistema de salud.
Ayer, en su segunda conferencia de prensa en 24 horas, Obama presentó a Peter Orszag y a Rob Nabors, designados director y subdirector de la Oficina de Presupuesto, a quienes pidió que actúen de manera novedosa frente a los gravísimos problemas económicos que está atravesando el país.
Minuciosa revisión
“Vamos a revisar el presupuesto federal página por página y línea por línea; eliminaremos los programas que no necesitamos e insistiremos en aquellos que funcionan con una relación costo-beneficio conveniente, explicó Orszag, un egresado de Princeton y de la London School of Economics de 39 años. Actualmente se desempeña como director de la oficina de presupuesto del Congreso. “El no necesita un mapa para hallar los cadáveres que están enterrados en el presupuesto”, indicó Obama.
Por su parte, Nabors es actual director del poderoso comité de partidas en la Cámara de Representantes del Congreso. Los nombramientos delinearon un poco más al que será el equipo económico de Obama, que ya nominó a Timothy Geithner para ser su jefe del Tesoro, y al ex secretario del Tesoro, Larry Summers, como su principal asesor económico. Ambos integraron el equipo de Bill Clinton.
El gobierno estadounidense cerró el año fiscal 2008 el 30 de setiembre con un déficit récord de U$S 455.000 millones, y muchos analistas estiman que el presente año fiscal culminará con una cifra muy superior: 1 billón de dólares. (Télam)








