Caracas.- Los candidatos del presidente Hugo Chávez ganaron la mayoría de Estados en las elecciones regionales, pero sufrieron derrotas simbólicas en las regiones más pobladas y ricas, en la capital y en el popular municipio caraqueño de Sucre, donde los venezolanos dieron un voto de castigo al mandatario.
A partir de este momento, un 45% de la población venezolana estará gobernada por políticos de oposición, que vencieron en Estados que representan además un 70% de la actividad económica nacional. Concretamente, se trata de Nueva Esparta (noreste), la riquísima región petrolera de Zulia (oeste), Carabobo (centro-norte), Táchira (suroeste) y el populoso y rico estado Miranda (centro), que incluye parte de Caracas. Los candidatos oficialistas triunfaron en 17 Etados, sobre un total de 22 en liza, mientras que la oposición, que tenía el poder en dos gobernaciones, ganó un total de cinco y la capital, Caracas.
Conciliador
Chávez apareció junto a los dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). En un discurso conciliador se felicitó por la gran victoria de su formación y reconoció los triunfos de sus adversarios. “El pueblo, tanto los que votaron por los candidatos de la revolución como los que votaron por otros, demostró que aquí hay un sistema democrático y se respetan las decisiones del pueblo”, declaró. A partir de ahora, un nuevo escenario político, más pluricolor, se abre en Venezuela, donde el chavismo tendrá que acostumbrarse a no ignorar a una oposición bien instalada. “Los símbolos conquistados por la oposición fueron mayores a lo que se podía esperar: ganó la capital y los Estados que representan el corazón económico y político del país”, declaró Luis Vicente León, responsable de la encuestadora Datanálisis.

Ganó Adán Chávez
El oficialismo consiguió recuperar estados que habían quedado en los últimos cuatro años en manos de disidentes como Sucre, Guárico y Aragua, y que ahora vuelven a manos de gobernadores adeptos al presidente. Además, en Barinas (suroeste), tierra natal de Chávez, donde gobernaba su padre, consiguió imponerse con escaso margen el hermano mayor del mandatario, Adán Chávez. Sin duda, la gran sorpresa electoral fue el triunfo del candidato de la oposición, Antonio Ledezma, en la alcaldía metropolitana de Caracas, frente a Aristóbulo Istúriz, uno de los candidatos más emblemáticos y populares del PSUV. Según Oscar Schemel, de la encuestadora Hinterlaces, los ciudadanos de Caracas dieron un voto de castigo a Chávez, culpándolo por una gestión ineficiente en la capital en cuestiones como la lucha contra la inseguridad o la organización de los servicios públicos.
“Hay un chavismo moderado que expresa su desacuerdo con algunas decisiones e incluso puede votar en contra de Chávez sin dejar de ser chavistas, y sin sentirse un traidor”, dijo Schemel.
Además, se rompió el mito de que los pobres de Venezuela votan por Chávez. La victoria del opositor Carlos Ocariz en el municipio caraqueño de Sucre, que incluye la gran barriada de Petare, muestra que los sectores más desfavorecidos sintieron la necesidad de un cambio. (AFP-NA)







