La República de Maldivas quiere comprar otras tierras por si se hunde con el calentamiento

"Si el mundo ignora las consecuencias del cambio climático, dejaremos de ser una nación", dijo un ministro. Harán un fondo con dinero del turismo.

EN PROBLEMAS. Vista del Planeta Tierra. AFP
EN PROBLEMAS. Vista del Planeta Tierra. AFP
24 Noviembre 2008

LONDRES, Gran Bretaña.- La belleza del paisaje marítimo que ofrece Maldivas, con sus playas de arena blanca y con sus aguas transparentes, está amenazada por el cambio climático y corre peligro de ser devorada por el océano Indico. Por eso, el nuevo presidente, Mohamed Anni Nasheed, afirmó que ahorrará dinero para comprar nuevas tierras si, finalmente, el archipiélago desaparece.

Las Maldivas se encuentran al sur de la India y están constituidas por 1.192 islas coralinas, y habitadas por 360.000 habitantes. El punto más alto del territorio está a sólo 2,3 metros de altitud y, cerca del 80% del archipiélago, está ubicado a menos de un metro por encima del nivel del mar.

Estrategia
Anni Nasheed, un ex preso político que ganó la primera elección presidencial democrática del país, precisó que su gestión va a destinar una parte de las ganancias generadas por el turismo, que ascienden a U$S 1.000 millones, por si al país le sucediera lo peor.

"Nada podemos hacer nosotros para detener el cambio climático y no nos queremos marchar de las Maldivas, pero tampoco nos gustaría ser refugiados, que viven en tiendas durante decenas de años", añadió el mandatario.

El jefe de Estado dijo que mantuvo negociaciones con varios países y los encontró interesados. India y Sri Lanka serían el primer destino, debido a las similitudes culturales y climáticas, pero Australia también figura entre las posibilidades.

Apoyo internacional
El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas aprobó, luego de una presentación de las autoridades maldivas, una resolución mediante la cual declara el calentamiento global como una amenaza al bienestar de las personas y de las comunidades del mundo.

El documento, sancionado por unanimidad, reconoce que se trata de un flagelo, no sólo para los habitantes y para el medio ambiente, sino también para las economías.

La capital del país, Malé, está rodeada por un muro de tres metros de altura, cuya construcción demoró 14 años y tuvo un costo de U$S 63 millones.

Pero, ante el avance del cambio climático, las autoridades consideraron que proteger con murallas cada una de las islas del archipiélago, sería una obra muy costosa e inútil, ya que sólo sirven para resguardar de mareas altas, pero no resisten un aumento prolongado en el nivel del mar.

En diciembre de 2004, el país fue azotado por el tsunami en Asia, que dejó más de 220.000 muertos en la región.  (AFP)

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