BRASILIA.- El canciller de Brasil, Celso Amorim, calificó de seria y fuera de la rutina diplomática la controversia que su país mantiene con Ecuador a raíz de la resolución adoptada por Quito de no pagar un préstamo concedido por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES). Amorim deploró la actitud tomada por el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que sin previo aviso anunció el jueves que no pagaría “la deuda ilegal, ilegítima, corrupta”, contraída por medio de la constructora brasileña Odebrecht, e informó que su país recurrió a una corte arbitral internacional para invalidarla.
BNDES, organismo brasileño de fomento, concedió a Ecuador un préstamo por U$S 242 millones para financiar las obras de la central hidroeléctrica de San Francisco. La planta empezó a funcionar a mediados del año pasado, pero sus operaciones fueron suspendidas en junio por 130 días, debido, según Ecuador, a fallas estructurales. Esa parálisis generó pérdidas por U$S 23 millones. Odebrecht argumentó que las fallas en la central se dieron por razones ajenas a las de construcción y estructura, y ofreció depositar en fideicomiso en favor del gobierno de Quito U$S43 millones, en caso de que se comprobara su responsabilidad en el problema. Pero Correa no aceptó la propuesta de la empresa brasileña y dictó su expulsión del país.
Tenso diálogo
El viernes, tras conocer la decisión de Correa de demandar ante la Cámara de Comercio Internacional de París la validez y aplicabilidad del contrato entre BNDES y la compañía estatal Hidropastaza para la construcción de la central hidroeléctrica, Brasilia llamó a su embajador en Quito en una dura reacción diplomática inédita en los casi seis años de gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La reacción brasileña fue calificada como deplorable por la cancillería de Ecuador. Lula y Correa conversaron ayer telefónicamente sobre el asunto. Según versiones de prensa, el mandatario brasileño le reclamó el tono de sus declaraciones y la forma como fue conducido el entredicho. A su turno, Correa lamentó la proporción “diferente” que tomó el asunto y elogió a su par brasileño como referente político de su generación, pero no pidió disculpas por el tono de sus declaraciones. (DPA-Télam)







