Creció el uso de tarjetas de crédito

La posibilidad de volver a comprar en cuotas hizo que los tucumanos "desempolvaran" el plástico, que habían guardado tras la debacle.

27 Enero 2003
Producción periodística:
Isabel Lazzaroni

Los tucumanos volvieron a cargar en las billeteras las tarjetas de crédito que habían "cajoneado" cuando se desató la debacle financiera luego de la devaluación monetaria. Lentamente, desde octubre pasado, con la incipiente oferta de pagos en hasta tres y seis cuotas, el uso de los plásticos se ha ido incrementando.
Actualmente, entre el 30% y el 40% de las ventas que se realizan en los negocios tucumanos, en general, se hacen con tarjetas de crédito, según confirmó el titular de la rama Comercio de la Federación Económica de Tucumán, Ricardo Fernández.
El dirigente explicó que el comportamiento de los negocios y de las tarjetas de crédito es bastante dispar. "La mayoría de los supermercados, por ejemplo, recibe plásticos pero en un solo pago; salvo algunas empresas que tienen un convenio especial con alguna tarjeta determinada", indicó.
En general, las tarjetas se reciben para la compra de comestibles, de indumentaria, de calzado, de repuestos y de materiales de construcción, entre otros rubros, con un máximo de tres cuotas. Son muy pocos los comercios que aceptan pagos en seis meses. Más allá de ese plazo no hay nada.
"Ahora tiene sentido usar la tarjeta, porque se puede pagar en cuotas. De todas maneras, no me importa que no sea a más largo plazo porque aunque la situación está un poco más estable, los argentinos ya no sabemos qué va a pasar", señaló Estela Juárez (empleada), al terminar de adquirir un par de veladores en una casa de decoración.
Otro consumidor, Alberto Ferrari (docente), admitió que conserva la tarjeta para las emergencias. "Son tantos los gastos que nos cobran en los resúmenes que a veces creo que no vale la pena mantenerla; pero, realmente, en muchas oportunidades nos ha sacado de apuro. Por eso considero que, al poder ahora pagar en cuotas de nuevo, vuelve a ser útil", expresó.

No vuelven todos
La renovada aceptación en los plásticos por parte de los negocios animó a muchos tucumanos, que les habían dado de baja a las tarjetas, a volver a solicitarlas. "Estamos entregando tarjetas nuevas pero todavía no hemos recuperado a la totalidad de los clientes que se fueron; un 10%, aproximadamente", dijo el oficial de créditos de un banco de origen nacional.
Fuentes de otra entidad bancaria también admitieron que notan un leve incremento en la demanda de plásticos nuevos o de adicionales para las tarjetas ya existentes. "La recuperación ronda entre el 5% y el 6%", dijeron. Los voceros reconocieron que hay más requisitos para obtener un plástico; entre ellos, un mayor ingreso. "Pero no es esa la causa principal por la cual no crece tanto la demanda de tarjetas. El problema central es el alto nivel de endeudamiento en que ha quedado la mayoría de la gente; sobre todo, la de ingresos bajos y medios. Entonces, al tener la firma afectada en el Veraz o no contar con buenos informes, no se les puede entregar un plástico", aclararon las fuentes. "Se están otorgando muy pocas tarjetas nuevas, pero sí hemos notado que los clientes están usando más el plástico que a mediados del año pasado y que la utilización se ha incrementando paulatinamente. Ocurre que aunque el comercio permita el pago en una sola cuota, los usuarios pueden abonar el mínimo de la tarjeta durante varios meses y de ese modo obtienen una financiación", subrayó el gerente de otro banco.

Del cajero a las cajas
También de manera lenta pero sostenida se incrementó en Tucumán el empleo de las tarjetas de débito para hacer compras. "El 60% de los tenedores de estos plásticos los usa solamente para sacar fondos del cajero automático; pero el 40% restante, en mayor o menor medida, los está usando para pagar sus compras", señaló el encargado de créditos de un banco de origen extranjero. El gerente de otra entidad advirtió que, mientras en ciudades como Buenos Aires o Córdoba el consumo con tarjetas de débito alcanza al 20% del total, Tucumán está muy lejos de ese porcentaje. "La depreciación de los bonos distorsiona el mercado. La gente que cobra en efectivo prefiere sacar la plata del cajero automático y cambiarla en las ?cuevas? por bonos antes de hacer las compras o ir al negocio con el efectivo y exigir un descuento", comentó el ejecutivo.
"Las compras con tarjetas de débito aumentaron, en gran parte, por la devolución del 5% del IVA y por las promociones que realizaron muchos bancos, que hacían descuentos especiales en determinados comercios. No obstante, este aumento se nota más en la franja social de mayores ingresos", destacó el gerente bancario.

Un espacio ganado
Estos últimos meses fueron aprovechados por las tarjetas de crédito regionales que pudieron mantener el pago en hasta seis cuotas durante 2002 a pesar de la crisis. Esa política las hizo mantener y hasta ganar clientes. "El volumen de ventas ha crecido de manera constante desde setiembre hasta ahora, en el orden del 18%", afirmó Flavio Masucci, vicepresidente de una tarjeta local. "Ayuda el hecho de que recibamos bonos en parte de los pagos y que, a pesar de eso, a los comercios les paguemos todo o un gran porcentaje en pesos o Lecop", agregó el ejecutivo.Respecto de las perspectivas futuras, Masucci coincidió con otros consultados quienes remarcaron que el crédito seguirá siendo escaso durante este año y las tasas de interés, muy altas.

*PISTAS SEGURAS
¿Cuales son las ventajas y desventajas del plástico?
Las tarjetas de crédito permiten contar con una financiación a los efectos de comprar en cuotas. En estos momentos se otorgan hasta seis pagos. Si bien los comercios hacen un recargo en el precio -o no efectúan el descuento que realizan cuando se paga en efectivo-, los intereses no son altos. Lo que debe cuidar el consumidor es pagar el total del resumen, porque si se abona solamente el mínimo, las tasas de interés que se cargan sobre el saldo no pagado son altísimas: entre el 60% y el 70% anual.

¿Para qué sirve la tarjeta de débito?
La tarjeta de débito es una modalidad de compra y no otorga crédito. Tiene la ventaja de que se puede usar el plástico en vez de andar cargando el dinero en la cartera con los riesgos de inseguridad que existen hoy en día. Además, cuando se compra con estas tarjetas, el cliente tiene una devolución del 5% en el IVA. Incluso muchos bancos hacen descuentos especiales a quienes usan sus tarjetas de débito en determinados negocios como supermercados o estaciones de servicio.

¿Qué precauciones debe tomar el usuario para evitar los fraudes?
Lo recomendable es operar en establecimientos serios. Una vez que se entrega la tarjeta (de crédito o de débito), se debe presenciar en todo momento lo que hace el comerciante con ella y nunca se debe permitir que el vendedor o cajero se lleve el plástico a otro lado. Si la transacción falló, el consumidor tiene que exigir el comprobante o ticket, donde conste el código de respuesta denegada, o la leyenda "error". Si no le entregan el ticket, le conviene cambiar rápidamente el número de la clave o pin para evitar duplicaciones.

¿Existe el riesgo de que haya cobros indebidos?
Sí. Durante 2002 se recibieron mas de 5.000 denuncias -en todo el país- por cobro de comisiones indebidas en tarjetas. En estos casos se debe consultar y, si cabe, presentar el reclamo ante la Defensoría del Pueblo, ante la Dirección de Comercio Interior de la provincia, o ante Adelco.

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