21 Noviembre 2008 Seguir en 
WASHINGTON, Estados Unidos.- Un juez federal estadounidense ordenó hoy la liberación de cinco prisioneros del centro de detención de Guantánamo, ubicado al este de Cuba. Los internos son oriundos de Argelia y fueron extraditados desde Sarajevo, hacia Estados Unidos, en 2002.
El magistrado Richard Leon resolvió que los hombres no pueden privados de su libertad, en carácter de "combatientes enemigos", porque no hay pruebas que demuestren su participación en atentados terroristas contra Estados Unidos. Se trata del primer dictamen de un tribunal civil sobre la situación de los internos la cárcel de Guantánamo.
Algunos medios de prensa norteamericanos calificaron la orden del letrado como un duro golpe contra la política del presidente George W. Bush. Sin embargo, trascendió que el Gobierno podría apelar la sentencia.
En tanto, la Casa Blanca no tardó en responder a la decisión del juez. "Estamos en desacuerdo con el tribunal", afirmó el portavoz, Tony Fratto, y agregó que el Departamento de Justicia está revisando los casos de los apresados.
"El dictamen demuestra la necesidad de que el Congreso apruebe procedimientos para permitir que las peticiones de los detenidos sean tenidas en cuenta, pero que también permitan al Gobierno no poner en peligro la seguridad nacional", argumentó Fratto.
Los argelinos -que también poseen la nacionalidad bosnia- habían sido condenados en octubre de 2001, pero en enero de 2002 fueron extraditados a Estados Unidos. Desde entonces se encuentran en Guantánamo.
En junio, la fiscalía en Sarajevo inició investigaciones contra el ex primer ministro bosnio Zlatko Lagumdzija, acusado de haber permitido extradiciones ilegales. (DPA)
El magistrado Richard Leon resolvió que los hombres no pueden privados de su libertad, en carácter de "combatientes enemigos", porque no hay pruebas que demuestren su participación en atentados terroristas contra Estados Unidos. Se trata del primer dictamen de un tribunal civil sobre la situación de los internos la cárcel de Guantánamo.
Algunos medios de prensa norteamericanos calificaron la orden del letrado como un duro golpe contra la política del presidente George W. Bush. Sin embargo, trascendió que el Gobierno podría apelar la sentencia.
En tanto, la Casa Blanca no tardó en responder a la decisión del juez. "Estamos en desacuerdo con el tribunal", afirmó el portavoz, Tony Fratto, y agregó que el Departamento de Justicia está revisando los casos de los apresados.
"El dictamen demuestra la necesidad de que el Congreso apruebe procedimientos para permitir que las peticiones de los detenidos sean tenidas en cuenta, pero que también permitan al Gobierno no poner en peligro la seguridad nacional", argumentó Fratto.
Los argelinos -que también poseen la nacionalidad bosnia- habían sido condenados en octubre de 2001, pero en enero de 2002 fueron extraditados a Estados Unidos. Desde entonces se encuentran en Guantánamo.
En junio, la fiscalía en Sarajevo inició investigaciones contra el ex primer ministro bosnio Zlatko Lagumdzija, acusado de haber permitido extradiciones ilegales. (DPA)







