26 Enero 2003 Seguir en 
Una respuesta a la desocupación y una solución para más de un ingenio podría constituir el proyecto sobre fomento del empleo azucarero que presentó ante organismos oficiales, ante los representantes de la industria y ante los gremios del sector el consultor laboral Alejandro Alderete Soria.
El reciente anuncio que hicieron el presidente Eduardo Duhalde y la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, para subsidiar a las empresas que tomen desocupados beneficiarios del Plan Jefes y Jefas de Hogar hace que sea más posible poner en marcha la iniciativa de Alderete Soria, que también proponía reglamentar esos planes sociales para aprovecharlos en el período interzafra.
El plan no pretende resolver el desempleo estructural de la actividad azucarera sino la situación de los obreros temporarios quienes, al terminar la zafra, quedan sin ocupación y deben emigrar a otras provincias.
"La mayoría de los ingenios no realiza las suficientes tareas de mantenimiento en el período interzafra porque no pueden tomar empleados. Si lo hacen, quedan obligados, según la ley, a nombrarlos en planta permanente, con el consiguiente aumento del costo de la planilla laboral", explicó Alderete Soria.
El consultor indicó que si los industriales pudieran usar los planes Jefes de Hogar para que esos obreros realicen las tareas de mantenimiento, en el período interzafra los ingenios absorberían a unos 4.000 operarios.
"Es un beneficio a dos puntas -destacó- ya que beneficia al trabajador pero también permite que se realice una molienda regular, sin interrupciones ni paros para realizar reparaciones".Alderete Soria propone que el mismo sistema también sea utilizado por los cañeros para realizar los trabajos agrícolas mínimos que se requieren en los cultivos de la caña de azúcar.
Implementación
Para poner en marcha el proyecto, el consultor propone los siguientes pasos:
Partir de un relevamiento de la totalidad del personal existente en la actividad, en la categoría de temporario, que haría el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Conformar una Unidad de Aplicación de Programa, que estaría integrada por la FOTIA, el Centro Azucarero Regional (CART), UCIT, CACTU y un representante de la Gerencia Regional de Empleo y Capacitación del Ministerio de Trabajo.
En enero de cada año se elaborarán y aprobarán los programas que se ejecutarán en los siguientes 180 días y en junio, se hará lo propio con los planes que se desarrollarán hasta diciembre de cada ciclo.
Todos los programas deberán ser patrocinados por una organización empresaria y el sindicalismo azucarero.
El sector sindical deberá expresar su consentimiento para suspender la cláusula del convenio colectivo de trabajo del sector que establece que el personal transitorio, cuando trabaja en forma continuada dos períodos consecutivos de zafra y reparación en fábrica (o zafra y cultivo en el sector agrícola) tiene derecho a quedar en la planta permanente.
Se estimará un cupo de unidades de subsidios para el conjunto de la actividad. Se recomiendan de 4.000 a 4.500 puestos de trabajo anuales para la totalidad de los ingenios de la provincia.
El subsidio de $ 150 estará a cargo del Gobierno que pagará en forma directa el plan como lo viene haciendo. El complemento industrial, que será la diferencia entre esos $ 150 y la categoría que le corresponde al obrero según su función, será pagado por las empresas.
Menos días de molienda
Alderete Soria remarcó que la implementación de un plan de estas características se hace cada vez más necesario. "Si observamos las estadísticas recientes, el año pasado se acortaron los días de molienda, lo cual implica que se adelante, en el tiempo, la desocupación de una gran cantidad de trabajadores y por ende, se agrave la crisis social", puntualizó.
"Mi hipótesis es que un subsidio puntual sobre la masa salarial variable desocupada provocará un shock estimulante sobre el conjunto de la actividad patronal y causará una dinámica de mayor utilización de la mano de obra azucarera", afirmó el consultor.
Consenso entre los industriales
El consultor Alejandro Alderete Soria aseguró que ya ha realizado diversos contactos con industriales azucareros, entre quienes encontró un amplio consenso para su proyecto. "El Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART) está de acuerdo. Es más, muchos empresarios con los que he tenido contacto personal me aseguraron que si el plan se aprobara, de inmediato podrían estar tomando personal ya que tienen necesidad de obreros para realizar los trabajos de reparación y mantenimiento en las fábricas para empezar la zafra en buenas condiciones", señaló el especialista. Trascendió, en cambio, que los gremios azucareros no estarían tan dispuesto a acompañar el proyecto. "Los dirigentes prefieren que sus afiliados cobren los subsidios sin trabajar, porque de esa manera tienen un mayor manejo sobre la gente y sobre los planes", afirmaron, de manera extraoficial, voceros del sector.
Similitudes con el plan oficial
El programa lanzado por el Gobierno nacional establece que las empresas podrán tomar por seis meses a beneficiarios de los planes Jefes de Hogar. Durante ese período les pagarán el sueldo de convenio menos los $ 150 del subsidio, monto sobre el cual tampoco harán aportes patronales. Al cabo de los seis meses, el empleador podrá efectivizar al trabajador o despedirlo sin preaviso ni indemnización. En este último caso, el empleado seguirá cobrando el subsidio oficial. Las empresas sólo podrán tomar más gente del plan por la cantidad de trabajadores que efectivice. Si una empresa toma 20 trabajadores y a los seis meses efectiviza a 12, podrá renovar el programa sólo por otras 12 personas. Las empresas tampoco podrán despedir personal para tomar beneficiarios de los programas sociales. A su vez, el desocupado que se niegue a trabajar, perderá el subsidio.
El reciente anuncio que hicieron el presidente Eduardo Duhalde y la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, para subsidiar a las empresas que tomen desocupados beneficiarios del Plan Jefes y Jefas de Hogar hace que sea más posible poner en marcha la iniciativa de Alderete Soria, que también proponía reglamentar esos planes sociales para aprovecharlos en el período interzafra.
El plan no pretende resolver el desempleo estructural de la actividad azucarera sino la situación de los obreros temporarios quienes, al terminar la zafra, quedan sin ocupación y deben emigrar a otras provincias.
"La mayoría de los ingenios no realiza las suficientes tareas de mantenimiento en el período interzafra porque no pueden tomar empleados. Si lo hacen, quedan obligados, según la ley, a nombrarlos en planta permanente, con el consiguiente aumento del costo de la planilla laboral", explicó Alderete Soria.
El consultor indicó que si los industriales pudieran usar los planes Jefes de Hogar para que esos obreros realicen las tareas de mantenimiento, en el período interzafra los ingenios absorberían a unos 4.000 operarios.
"Es un beneficio a dos puntas -destacó- ya que beneficia al trabajador pero también permite que se realice una molienda regular, sin interrupciones ni paros para realizar reparaciones".Alderete Soria propone que el mismo sistema también sea utilizado por los cañeros para realizar los trabajos agrícolas mínimos que se requieren en los cultivos de la caña de azúcar.
Implementación
Para poner en marcha el proyecto, el consultor propone los siguientes pasos:
Partir de un relevamiento de la totalidad del personal existente en la actividad, en la categoría de temporario, que haría el Ministerio de Trabajo de la Nación.
Conformar una Unidad de Aplicación de Programa, que estaría integrada por la FOTIA, el Centro Azucarero Regional (CART), UCIT, CACTU y un representante de la Gerencia Regional de Empleo y Capacitación del Ministerio de Trabajo.
En enero de cada año se elaborarán y aprobarán los programas que se ejecutarán en los siguientes 180 días y en junio, se hará lo propio con los planes que se desarrollarán hasta diciembre de cada ciclo.
Todos los programas deberán ser patrocinados por una organización empresaria y el sindicalismo azucarero.
El sector sindical deberá expresar su consentimiento para suspender la cláusula del convenio colectivo de trabajo del sector que establece que el personal transitorio, cuando trabaja en forma continuada dos períodos consecutivos de zafra y reparación en fábrica (o zafra y cultivo en el sector agrícola) tiene derecho a quedar en la planta permanente.
Se estimará un cupo de unidades de subsidios para el conjunto de la actividad. Se recomiendan de 4.000 a 4.500 puestos de trabajo anuales para la totalidad de los ingenios de la provincia.
El subsidio de $ 150 estará a cargo del Gobierno que pagará en forma directa el plan como lo viene haciendo. El complemento industrial, que será la diferencia entre esos $ 150 y la categoría que le corresponde al obrero según su función, será pagado por las empresas.
Menos días de molienda
Alderete Soria remarcó que la implementación de un plan de estas características se hace cada vez más necesario. "Si observamos las estadísticas recientes, el año pasado se acortaron los días de molienda, lo cual implica que se adelante, en el tiempo, la desocupación de una gran cantidad de trabajadores y por ende, se agrave la crisis social", puntualizó.
"Mi hipótesis es que un subsidio puntual sobre la masa salarial variable desocupada provocará un shock estimulante sobre el conjunto de la actividad patronal y causará una dinámica de mayor utilización de la mano de obra azucarera", afirmó el consultor.
El consultor Alejandro Alderete Soria aseguró que ya ha realizado diversos contactos con industriales azucareros, entre quienes encontró un amplio consenso para su proyecto. "El Centro Azucarero Regional de Tucumán (CART) está de acuerdo. Es más, muchos empresarios con los que he tenido contacto personal me aseguraron que si el plan se aprobara, de inmediato podrían estar tomando personal ya que tienen necesidad de obreros para realizar los trabajos de reparación y mantenimiento en las fábricas para empezar la zafra en buenas condiciones", señaló el especialista. Trascendió, en cambio, que los gremios azucareros no estarían tan dispuesto a acompañar el proyecto. "Los dirigentes prefieren que sus afiliados cobren los subsidios sin trabajar, porque de esa manera tienen un mayor manejo sobre la gente y sobre los planes", afirmaron, de manera extraoficial, voceros del sector.
El programa lanzado por el Gobierno nacional establece que las empresas podrán tomar por seis meses a beneficiarios de los planes Jefes de Hogar. Durante ese período les pagarán el sueldo de convenio menos los $ 150 del subsidio, monto sobre el cual tampoco harán aportes patronales. Al cabo de los seis meses, el empleador podrá efectivizar al trabajador o despedirlo sin preaviso ni indemnización. En este último caso, el empleado seguirá cobrando el subsidio oficial. Las empresas sólo podrán tomar más gente del plan por la cantidad de trabajadores que efectivice. Si una empresa toma 20 trabajadores y a los seis meses efectiviza a 12, podrá renovar el programa sólo por otras 12 personas. Las empresas tampoco podrán despedir personal para tomar beneficiarios de los programas sociales. A su vez, el desocupado que se niegue a trabajar, perderá el subsidio.







