23 Enero 2003 Seguir en 
EDET es una de las grandes empresas tucumanas que reclaman que el Gobierno devuelva los fondos retenidos a mediados del año pasado cuando suspendió el canje oficial de Bocade por efectivo. Del total de $ 65 millones que debe el Estado provincial, la distribuidora de electricidad es acreedora por $ 11 millones, según comentó a LA GACETA el gerente general de EDET, Mario Donoso Aracena.
Dejó en claro que el monto que el Gobierno le adeuda a la compañía "es equivalente -dijo- a lo que la empresa les debe a los bancos por pago de intereses; o sea unos $ 11 millones, que el Estado provincial nos tiene retenidos".
La recepción de los Bocade en el cobro de las tarifas de electricidad provocó problemas financieros a EDET. Es por eso que la distribuidora presentó el mes pasado un planteo de inconstitucionalidad en la Cámara en lo Contencioso Administrativo contra la ley provincial que obliga a aceptar los bonos en el cobro de la tarifa. Pero no son sólo los inconvenientes con los Bocade los que debe resolver EDET. Pese a reconocer que es algo "impensable", la empresa afirma que las tarifas deberían subir entre un 35 y un 40% para poder hacer frente a la deuda que contrajo en tiempos de estabilidad, del orden de los 230 millones de dólares.
Dejó en claro que el monto que el Gobierno le adeuda a la compañía "es equivalente -dijo- a lo que la empresa les debe a los bancos por pago de intereses; o sea unos $ 11 millones, que el Estado provincial nos tiene retenidos".
La recepción de los Bocade en el cobro de las tarifas de electricidad provocó problemas financieros a EDET. Es por eso que la distribuidora presentó el mes pasado un planteo de inconstitucionalidad en la Cámara en lo Contencioso Administrativo contra la ley provincial que obliga a aceptar los bonos en el cobro de la tarifa. Pero no son sólo los inconvenientes con los Bocade los que debe resolver EDET. Pese a reconocer que es algo "impensable", la empresa afirma que las tarifas deberían subir entre un 35 y un 40% para poder hacer frente a la deuda que contrajo en tiempos de estabilidad, del orden de los 230 millones de dólares.







