23 Enero 2003 Seguir en 
El 31 de marzo próximo, Mario Donoso Aracena dejará de ser el gerente general de la Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET). Desde el 4 de agosto de 1995, cuando la compañía se hizo cargo de la concesión del servicio eléctrico en la provincia, Donoso estuvo al frente de la distribuidora. "Esta es una etapa que se cumple, que estaba prevista. El compromiso de los que vinimos del exterior era de cinco años, y ese tiempo ya está excedido. Vuelvo a la empresa de origen (Compañía General de Electricidad, de Chile)", argumentó el ejecutivo a LA GACETA, en referencia a las causas de su alejamiento de EDET.
No es bueno el momento por el que atraviesa la compañía. Según Donoso, EDET tiene dos grandes temas a resolver: uno es la readecuación de las tarifas, que compete a todo el sistema eléctrico nacional, y otro, la reestructuración de su deuda. "Una cosa es necesaria para la otra. Para hacer las inversiones, EDET tuvo que recurrir a financiamiento, que fue del exterior y en dólares. Por lo tanto, nuestra deuda se triplicó, con ingresos que están congelados", remarcó. La deuda de la distribuidora ronda entre los 220 y los 230 millones de dólares.
-¿Es manejable la deuda de EDET?
-Es manejable en la medida que nosotros podamos recomponer la tarifa; por lo menos así podremos hacer frente al servicio de la deuda. Mientras no haya una adecuación de la ecuación financiera, será muy difícil pagar.
-¿Cuál sería el aumento tarifario necesario?
-Por lo menos se requiere de un incremento de tarifas a cliente final del 35 al 40%, cosa que hoy es impensable, y nadie está pidiendo eso tampoco.
Donoso comentó que en los 7 años de concesión, entre inversiones obligatorias y no obligatorias, EDET desembolsó casi 150 millones de dólares. "Lo obligatorio eran 75 millones de dólares; el resto fueron todas inversiones que hicimos porque eran necesarias para cumplir con la calidad de servicio que se exigía", apuntó. Dejó en claro que lo obligatorio se acabó y que el contrato de concesión está roto, a partir de la aplicación de la ley de Emergencia Económica. "Con la obligatoriedad de renegociar los contratos, hay un incumplimiento del poder concedente", agregó.
-¿La devaluación transformó a EDET en una empresa deficitaria?
-Por supuesto. Tenemos ingresos en pesos, congelados, y nuestros insumos importados aumentaron un 250%; los que no son importados se afectaron por la devaluación. Obviamente que la ecuación está absolutamente desequilibrada. A eso debe sumarse el servicio de la deuda; la que es en dólares está con la misma tasa de interés pactada originalmente, y la que es en pesos está actualizada por el CER, que está en un 40%, más un 8%.
Donoso dijo que se realiza el mantenimiento imprescindible para sostener la calidad y que se invierte lo estrictamente necesario. "Las inversiones estrictamente necesarias son aquellas que permiten mantener el servicio, o sea que son obligatorias por contrato de concesión. Estamos obligados a brindar el servicio a cualquier nuevo cliente que lo solicite, pero hacemos lo justo para atender a ese cliente", subrayó.
El gerente general de EDET enfatizó que la calidad del servicio que la compañía brinda a la comunidad es producto de las inversiones hechas en estos 7 años -"difícilmente podamos volver a hacerlas", explicó-. "Y eso le decimos a nuestra gente: cuiden los vehículos, las computadoras, los muebles, porque será muy difícil renovarlos", sentenció.
No es bueno el momento por el que atraviesa la compañía. Según Donoso, EDET tiene dos grandes temas a resolver: uno es la readecuación de las tarifas, que compete a todo el sistema eléctrico nacional, y otro, la reestructuración de su deuda. "Una cosa es necesaria para la otra. Para hacer las inversiones, EDET tuvo que recurrir a financiamiento, que fue del exterior y en dólares. Por lo tanto, nuestra deuda se triplicó, con ingresos que están congelados", remarcó. La deuda de la distribuidora ronda entre los 220 y los 230 millones de dólares.
-¿Es manejable la deuda de EDET?
-Es manejable en la medida que nosotros podamos recomponer la tarifa; por lo menos así podremos hacer frente al servicio de la deuda. Mientras no haya una adecuación de la ecuación financiera, será muy difícil pagar.
-¿Cuál sería el aumento tarifario necesario?
-Por lo menos se requiere de un incremento de tarifas a cliente final del 35 al 40%, cosa que hoy es impensable, y nadie está pidiendo eso tampoco.
Donoso comentó que en los 7 años de concesión, entre inversiones obligatorias y no obligatorias, EDET desembolsó casi 150 millones de dólares. "Lo obligatorio eran 75 millones de dólares; el resto fueron todas inversiones que hicimos porque eran necesarias para cumplir con la calidad de servicio que se exigía", apuntó. Dejó en claro que lo obligatorio se acabó y que el contrato de concesión está roto, a partir de la aplicación de la ley de Emergencia Económica. "Con la obligatoriedad de renegociar los contratos, hay un incumplimiento del poder concedente", agregó.
-¿La devaluación transformó a EDET en una empresa deficitaria?
-Por supuesto. Tenemos ingresos en pesos, congelados, y nuestros insumos importados aumentaron un 250%; los que no son importados se afectaron por la devaluación. Obviamente que la ecuación está absolutamente desequilibrada. A eso debe sumarse el servicio de la deuda; la que es en dólares está con la misma tasa de interés pactada originalmente, y la que es en pesos está actualizada por el CER, que está en un 40%, más un 8%.
Donoso dijo que se realiza el mantenimiento imprescindible para sostener la calidad y que se invierte lo estrictamente necesario. "Las inversiones estrictamente necesarias son aquellas que permiten mantener el servicio, o sea que son obligatorias por contrato de concesión. Estamos obligados a brindar el servicio a cualquier nuevo cliente que lo solicite, pero hacemos lo justo para atender a ese cliente", subrayó.
El gerente general de EDET enfatizó que la calidad del servicio que la compañía brinda a la comunidad es producto de las inversiones hechas en estos 7 años -"difícilmente podamos volver a hacerlas", explicó-. "Y eso le decimos a nuestra gente: cuiden los vehículos, las computadoras, los muebles, porque será muy difícil renovarlos", sentenció.







