Diego Peretti: El psiquiatra que prefiere ser actor

Conocido por sus papeles tanto en la televisión ("Locas de amor", "Los simuladores") como en el cine ("No sos vos, soy yo" y "¿Quien dice que es fácil?") Diego Peretti se ha convertido en uno de los actores más prominentes de la escena nacional. Pero en realidad, antes de ser actor fue médico psiquiatra, una profesión que finalmente perdió terreno ante la actuación.

26 Octubre 2008

Dice que el teatro le ganó a la psiquiatría. Y que por eso, en el escenario, se divierte de lo lindo. La pasa bien. Cuando estudiaba medicina pensaba ser pediatra o cirujano. Al final se decidió por la psiquiatría, pero su hobbie de entonces (la actuación) fue desplazando más y más su actividad principal. "He tenido la suerte de poder hacer una transición poco traumática entre la psiquiatría y la actuación, lo cual me ha permitido desarrollarme en esta profesión", declaró Diego Peretti, que esta noche, a las 21, se presentará nuevamente en el teatro Alberdi (Crisóstomo Alvarez y Jujuy) con la obra "Muerte de un viajante", junto al gran Alfredo Alcón y a la actriz María Onetto.

El actor, conocido por sus papeles tanto en televisión ("Locas de amor", "Los simuladores" y "El hombre que volvió de la muerte") como en el cine ("¿Quién dice que es fácil?" y "No sos vos, soy yo"), reconoció una vez que la profesión que más exige terapia es justamente la psiquiatría. "La actuación es más catártica. Yo creí que me gustaba la psiquiatría, pero en realidad descubrí que me gusta más actuar", dijo. De hecho, en "Locas de amor", Peretti entrevistó a un psiquiatra tan rotundo que muchos hoy lo siguen recordando. "Fue una serie muy querida, precisamente porque pude conjugar mi profesión pasada con mi actividad presente. Además, el programa tenía un muy buen nivel", dijo.

Publicidad

Varias lecturas

Respecto de "Muerte de un viajante", Peretti se mostró entusiasmado con su personaje: un joven que no se lleva nada bien con su padre. En la pieza, escrita por Arthur Miller, hay un permanente conflicto entre lo que el padre desea para el hijo y lo que éste quiere hacer por su deseo propio. "Cada uno de los personajes y de las situaciones que se plantean en la obra son muy ambiguas. Y eso la convierte en una pieza muy entretenida. Me siento muy cómodo haciéndola", reconoció. En ese sentido, más allá del perfume que tenga cada época, más allá de las culturas, siempre está presente el conflicto entre el padre y el hijo y es en lo que Arthur Miller puso el foco. Para Peretti, la búsqueda es emocional y lo remite como actor, a su vivencia más personal. "Lo más cerca que puedo decir es que mi otra profesión (médico psiquiatra), sobre todo medicina, la hice casi por un deseo familiar, un deseo paterno", declaró. Y no fue sino hasta que se dio cuenta de que lo que más quería no era precisamente la medicina, comenzó a volcarse al discurso artístico. Por allí pasa, según Peretti, el nudo conflictivo vivencial que usa para construir su personaje.

Publicidad

Claro que ese salto de la televisión al teatro suele ser traumático para algunos actores. Pero no es el caso de Peretti, quien comenzó su carrera en el teatro. De hecho estudiaba actuación mientras asistía a la Facultad de Medicina. "El salto no fue traumático para mí. En realidad, podría decir que me pasó todo lo contrario. Si me resultó traumático pasar del teatro a la televisión", agregó.

Pero, puesto a elegir, Peretti opta por el teatro. "Por supuesto que todo depende de lo que se haga, pero en líneas generales me gusta más el teatro", manifestó.

En este sentido, el actor reconoció que cada medio tiene su particularidad, su forma de contar una historia determinada y también la manera de presentarla al público. Sin embargo, la pasión del artista es siempre la misma. "Al menos en mi caso, las ganas de trabajar y la manera de encarar un papel son siempre las mismas, sin hacer discriminación entre el teatro, el cine o la televisión", enfatizó el protagonista de "Culpables".

Camaradería

Peretti, que se dedicó a la actuación un poco tarde (aunque él reconoce que nunca es tarde para hacer lo que a uno le gusta), destacó también la camaradería que surge entre los actores durante las giras. "Durante el año que tuvimos haciendo ?Muerte de un viajante? en el complejo de La Plaza, en Buenos Aires, no era muy común que, al finalizar la función nos reuniéramos para cenar o salir. En cambio ahora, desde que iniciamos esta gira, comemos juntos como chanchos, salimos y la pasamos muy bien. En cada uno de los lugares donde vamos conocemos teatros hermosos", señaló. Además, la relación con el público cambia un poco. "En las provincias, como se vive menos vertiginosamente que en Buenos Aires, el público está más atento a lo que sucede en la obra y capta cosas que no ve el público porteño. Todo eso es fantástico. Y yo la paso muy bien", agregó.

Una de las cosas que le llamó la atención a Peretti es justamente la realización del Festival de CIne de Tucumán. "No sabía que se estaba haciendo esto. ¿Se puede ir a ver alguna película? Me gustaría sobremanera ver ?La mujer sin cabeza?, que aún no pude ver, porque trabaja María Onetto", declaró. "Espero darme un tiempo entre las funciones", declaró.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios