
La diputada nacional Beatriz Rojkés de Alperovich y el presidente del Ente Tucumán Cultura, Mauricio Guzman, inauguraron ayer en el Teatro San Martín el II Congreso Argentino de Cultura “Hacia políticas culturales de Estado, Cultura y desarrollo”, organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación, el Consejo Federal de Cultura y el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Ni el gobernador José Alperovich ni el vicegobernador Juan Manzur asistieron. Tampoco participó de la apertura el Secretario de Cultura de la Nación, José Nun, que vendrá hoy, en calidad de disertante.
Acompañaron a la primera dama el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla y el ministro de Salud, Pablo Yedlin, que ocuparon las primeras filas de la platea. Después del discurso de Guzman, Rojkés de Alperovich fue la encargada de darle la bienvenida a los asistentes.
“Nos sentimos orgullosos porque Tucumán fue la provincia elegida para este Congreso. El gran compromiso de los estados democráticos es propiciar una política que facilite la transmisión de valores y la defensa de la identidad de los pueblos; una política pensada desde los Derechos Humanos”, dijo Rojkés, y afirmó que la “intolerancia es la neurosis de nuestro tiempo”.
Por su parte, Guzmán destacó que "en 2008, como los congresales de 1816, seguimos convencidos de que la cultura es la llave para la emancipación de los pueblos".
El teatro San Martín fue desbordado por la multitud que asistió al acto. Muchos no pudieron ingresar y permanecieron en las adyacencias, a pesar de la lluvia. Los organizadores del Congreso explicaron que el desborde se dio “porque la jornada inaugural sólo estaba destinada a invitados”. “Las delegaciones sabían que ese espacio era restringido”, se consignó.







