20 Enero 2003 Seguir en 
Sydney.- Al menos cuatro personas han muerto en los incendios forestales que rodean la capital de Australia, Canberra, donde las autoridades proclamaron el estado de emergencia. Según informaciones oficiales, más de 400 casas han sido destruidas por las llamas, 250 personas han tenido que ser ingresadas en hospitales y unas 2.500 familias fueron evacuadas de sus domicilios.
Además, una cuarta parte de la ciudad se ha quedado sin electricidad a consecuencia de las llamas, que se extienden por 35 kilómetros y ha ennegrecido el cielo por el humo y las cenizas.
El jefe de gobierno australiano, John Howard, que interrumpió sus vacaciones para entrevistarse con las víctimas, señaló que el incendio es el peor que ha visto nunca. En las últimas horas, los 2.000 bomberos que combaten las llamas lograron aplacar un foco del incendio, pero Howard advirtió sobre la posibilidad de un agravamiento de la situación.
El fuego se desató el sábado a causa de los fuertes vientos y la extrema sequedad que sufre la zona. Aunque no hay estimaciones oficiales, las pérdidas podrían ser millonarias.
Australia vive su peor sequía en una generación, con un 99% del territorio del sur del país afectado por la falta de lluvias. Más de 2.000 voluntarios respaldados por miembros del Ejército luchan contra las llamas que, durante gran parte de la semana, no han podido ser controladas en Victoria. (DPA)
Además, una cuarta parte de la ciudad se ha quedado sin electricidad a consecuencia de las llamas, que se extienden por 35 kilómetros y ha ennegrecido el cielo por el humo y las cenizas.
El jefe de gobierno australiano, John Howard, que interrumpió sus vacaciones para entrevistarse con las víctimas, señaló que el incendio es el peor que ha visto nunca. En las últimas horas, los 2.000 bomberos que combaten las llamas lograron aplacar un foco del incendio, pero Howard advirtió sobre la posibilidad de un agravamiento de la situación.
El fuego se desató el sábado a causa de los fuertes vientos y la extrema sequedad que sufre la zona. Aunque no hay estimaciones oficiales, las pérdidas podrían ser millonarias.
Australia vive su peor sequía en una generación, con un 99% del territorio del sur del país afectado por la falta de lluvias. Más de 2.000 voluntarios respaldados por miembros del Ejército luchan contra las llamas que, durante gran parte de la semana, no han podido ser controladas en Victoria. (DPA)







