12 Octubre 2008 Seguir en 
FILADELFIA.- Barack Obama agradeció ayer la cortesía de su rival republicano, John McCain, que durante un mitin partidario suavizó el tono de sus ataques al demócrata, lo que le valió abucheos por parte de la concurrencia. Obama elogió la entereza de su oponente en los comicios presidenciales de noviembre, pero a la vez insistió en que el senador por Arizona no está al tanto de los temas económicos.
"¡Es un árabe!"
La campaña había ingresado en una vorágine de agresividad entre ambos bandos. Se esperaba que McCain endureciera su discurso contra su oponente afroamericano, Pero el jueves, McCain se enfrentó con seguidores que proferían duros calificativos contra el demócrata. Una mujer tomó un micrófono y dijo que desconfiaba de la integridad moral y ética de Obama. McCain le quitó el micrófono para contestarle que su rival era una persona decente, de la que nadie debe temer si llega a ser presidente del país. "¡Pero es un árabe!", le replicó enojada la mujer en medio de abucheos. Poco después, McCain dijo que pensaba que sería mejor presidente que Obama.
Ayer, en Filadelfia, Obama agradeció a McCain por haber bajado el tono de la retórica. Pero como prueba del nivel de agresividad que alcanzó la campaña, la multitud que acudió al mitin abucheó a su vez a viva voz la sola mención del nombre de McCain. "Debemos respetarnos unos a otros, incluso cuando estamos en desacuerdo", dijo Obama.
Palin se defiende
Mientras tanto, la compañer de fórmula de McCain, Sarah Palin, negó ayer veracidad a las acusaciones de abuso de poder vertidas en un informe legislativo contra la gobernadora de Alaska. "Si leen el informe verán que no hubo nada ilegal o antiético allí", dijo. Una investigación de la Legislatura de Alaska estableció que Palin dispuso sin causa el despido de un jefe policial porque este se negaba a expulsar del plantel a su ex cuñado, que mantenía un cruento divorcio con la menor de los Palin. (Reuters)
"¡Es un árabe!"
La campaña había ingresado en una vorágine de agresividad entre ambos bandos. Se esperaba que McCain endureciera su discurso contra su oponente afroamericano, Pero el jueves, McCain se enfrentó con seguidores que proferían duros calificativos contra el demócrata. Una mujer tomó un micrófono y dijo que desconfiaba de la integridad moral y ética de Obama. McCain le quitó el micrófono para contestarle que su rival era una persona decente, de la que nadie debe temer si llega a ser presidente del país. "¡Pero es un árabe!", le replicó enojada la mujer en medio de abucheos. Poco después, McCain dijo que pensaba que sería mejor presidente que Obama.
Ayer, en Filadelfia, Obama agradeció a McCain por haber bajado el tono de la retórica. Pero como prueba del nivel de agresividad que alcanzó la campaña, la multitud que acudió al mitin abucheó a su vez a viva voz la sola mención del nombre de McCain. "Debemos respetarnos unos a otros, incluso cuando estamos en desacuerdo", dijo Obama.
Palin se defiende
Mientras tanto, la compañer de fórmula de McCain, Sarah Palin, negó ayer veracidad a las acusaciones de abuso de poder vertidas en un informe legislativo contra la gobernadora de Alaska. "Si leen el informe verán que no hubo nada ilegal o antiético allí", dijo. Una investigación de la Legislatura de Alaska estableció que Palin dispuso sin causa el despido de un jefe policial porque este se negaba a expulsar del plantel a su ex cuñado, que mantenía un cruento divorcio con la menor de los Palin. (Reuters)







