Matan a 12 soldados en una emboscada en Perú
La masacre se produjo en medio de una fuerte crisis institucional, que obligó al presidente Alan García a cambiar la totalidad de su gabinete. Hicieron estallar una bomba al paso de un convoy y luego dispararon con armas largas contra todos los vehículos.
Lima.- Doce militares y siete civiles murieron en una emboscada de remanentes del grupo rebelde Sendero Luminoso en los Andes del sur de Perú, en uno de los peores asaltos guerrilleros de los últimos años. El ataque se produjo en momentos que el presidente, Alan García, afronta una severa crisis de gobierno a causa de un escándalo de corrupción que ha provocado la renuncia de los 16 miembros de su gobierno.
Cuatro vehículos militares retornaban a una base contraterrorista en la provincia de Tayacaja, en la región de Huancavelica, al sureste de Lima, cuando ocurrió la emboscada del grupo rebelde de ideología maoísta. Los terroristas detonaron una carga explosiva debajo de un camión que transportaba pobladores civiles e inmediatamente dispararon ráfagas con armas de largo alcance sobre todos los vehículos, informó un vocero militar. Fallecieron 12 efectivos militares y siete de los campesinos; varios otros resultaron heridos, entre ellos mujeres y niños.
Sociedad criminal
La zona del ataque se halla próxima a la parte más conflictiva del VRAE (Valle de los ríos Apúrimac y Ene), donde actúa Sendero Luminoso en alianza con bandas de narcotraficantes. La organización guerrillera libró una guerra de más de dos décadas contra el Estado peruano que provocó 69.000 muertos o desaparecidos, en su mayoría civiles, según informes de una comisión que investigó la violencia interna. Desde la captura, en 1992, de su líder y fundador, Abimael Guzmán, el grupo subversivo disminuyó su actividad y se refugió en lugares remotos del país, donde realiza ataques a las fuerzas de seguridad que combaten a los insurgentes y a los narcotraficantes.
La crisis interna
García, cuya popularidad cayó a 19%, el nivel más bajo de su segundo mandato, prometió acabar con los últimos remanentes de Sendero Luminoso. En las últimas horas, el presidente aceptó la renuncia de su gabinete ministerial, afectado por un escándalo de corrupción petrolera que rozaba al mismo jefe de gabinete, Jorge del Castillo.
Este aprovechó una ceremonia cumplida en el Palacio de Gobierno para hacer el anuncio, que evita que el equipo de gobierno sea sometido a una votación de censura en el Congreso. "Nos vamos con la frente limpia, en alto, orgullosos de nuestros nombres", afirmó. Asimismo, aseveró que el gabinete deja un país serio, estable y responsable.
Del Castillo lamentó tener que irse por un escándalo de corrupción con el que asegura que no tiene nada que ver, pero señaló que así es la política. Los 16 ministros -el de Energía, Juan Valdivia, había renunciado el lunes-, presentaron su dimisión el jueves, cuando la correlación de fuerzas en el Congreso dejaba claro que la censura, que se iba a votar el martes, tenía el apoyo suficiente para prosperar. El escándalo estalló el domingo, cuando un programa de televisión transmitió cintas de audio en las que dos militantes del oficialismo maniobran para que se le entreguen en concesión cinco lotes petroleros a la firma noruega Discover Petroleum International. Allí, el ex ministro Rómulo Alegría y el ahora ex director de la petrolera estatal Petroperú, Alberto Quimper, ambos militantes oficialistas, planeaban cómo influir para adjudicar los pozos a la firma noruega. (Reuters-Télam)







