09 Octubre 2008 Seguir en 
WASHINGTON.- El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, instó a intensificar la cooperación global para estabilizar a los mercados financieros y dijo que los países deben ser cuidadosos para no causarse daños entre sí mientras protegen sus propios intereses. "Los Gobiernos tienen y deben continuar emprendiendo acciones individuales y colectivas para proveer la tan necesaria liquidez, fortalecer a las instituciones financieras mediante suministro de capital (...) y proteger los ahorros de nuestros ciudadanos", dijo en un comunicado.
Paulson, junto al subsecretario del Tesoro, David McCormick, habló antes de un encuentro de ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales del Grupo de los Siete países más industrializados del mundo, que debe centrarse fuertemente en los esfuerzos por llevar calma a los mercados.
Paulson recitó las numerosas medidas que los miembros del G7 -Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón- además de otros países, han tomado para intentar frenar la baja en los precios de las acciones y reconstruir la confianza, pero agregó que aún queda mucho por hacer. "También debemos preocuparnos de asegurar que nuestras medidas sean lo suficientemente coordinadas y comunicadas para que los movimientos de un país no se generen a expensas de otro, o de la estabilidad del sistema como un todo", dijo el secretario del Tesoro.
Estados Unidos reúne gran parte de la culpa por la crisis global, que se originó en los mercados de hipotecas de alto riesgo, concedidas a deudores con historias crediticias riesgosas, y que desde entonces se ha propagado hacia casi todos los tipos de activos de préstamos y ha generado escasez de capital en los bancos. (Reuter)
Paulson, junto al subsecretario del Tesoro, David McCormick, habló antes de un encuentro de ministros de Finanzas y jefes de bancos centrales del Grupo de los Siete países más industrializados del mundo, que debe centrarse fuertemente en los esfuerzos por llevar calma a los mercados.
Paulson recitó las numerosas medidas que los miembros del G7 -Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón- además de otros países, han tomado para intentar frenar la baja en los precios de las acciones y reconstruir la confianza, pero agregó que aún queda mucho por hacer. "También debemos preocuparnos de asegurar que nuestras medidas sean lo suficientemente coordinadas y comunicadas para que los movimientos de un país no se generen a expensas de otro, o de la estabilidad del sistema como un todo", dijo el secretario del Tesoro.
Estados Unidos reúne gran parte de la culpa por la crisis global, que se originó en los mercados de hipotecas de alto riesgo, concedidas a deudores con historias crediticias riesgosas, y que desde entonces se ha propagado hacia casi todos los tipos de activos de préstamos y ha generado escasez de capital en los bancos. (Reuter)









