Una nueva ola de pánico se apoderó de Wall Street que otra vez cayó con fuerza

Los inversores no creen que los intentos por inyectar liquidez sean suficientes para evitar una recesión mundial. Los efectos del desplome llegaron a Buenos Aires y a Brasil, que cerraron en rojo. Europa amplía su semana negra.

INCERTIDUMBRE. Los inversores aguardarán el resultado de las reuniones financieras previstas para el fin de semana. REUTERS
INCERTIDUMBRE. Los inversores aguardarán el resultado de las reuniones financieras previstas para el fin de semana. REUTERS
09 Octubre 2008
NUEVA YORK, Estados Unidos/LONDRES, Inglaterra/BUENOS AIRES.- Las acciones estadounidenses cayeron hoy por séptima sesión consecutiva debido a que los inversores desconfían de las medidas que tomaron las autoridades para destrabar los mercados y no creen que sean suficientes para evitar una recesión mundial. Arrastradas por la Bolsa de Nueva York, se desplomaron también las de América Latina, Europa y Asia.

El índice industrial Dow Jones, el más importante en el país norteamericano, terminó con una baja del 7,33 %. Al mismo ritmo, el Standard & Poor´s 500 perdió un 7,61 % y el tecnológico Nasdaq retrocedió un 5,47 %. La ola de pánico provocó la caída estrepitosa de las acciones, pese a las alzas que se habían registrado en la apertura.

En Buenos Aires, causó sorpresa y escepticismo entre los operadores lo rápido que se consumió el oxigeno que le dio a la Bolsa una suba inicial del 3,20 %. Sin fundamentos propios, el índice Merval se dejó llevar por lo que ocurría en EEUU y, producto de ese contagio, cayó un 4,99 %, de manera que las pérdidas, en lo que va de octubre, se ampliaron al 19,44 %.

En Europa, el CAC 40 de París perdió un 1,55 %; el Footsie-100 de Londres cedió un 1,21 % y el Dax de Francfort bajó un 2,53 %. Por su parte, el Ibex-35 de Madrid cerró la sesión con una pérdida del 3,83 %. La baja de las tasas de interés no devolvió la calma a los mercados europeos y sólo favoreció una recuperación de los valores más atacados recientemente. La nota discordante la puso la bolsa de Moscú: el RTS terminó con un alza del 10,91 %, recuperando buena parte de sus pérdidas del miércoles.

En otro orden, la Bolsa de Reikiavik suspendió sus cotizaciones hasta el 13 de octubre, luego de que el gobierno de Islandia nacionalizara el principal banco del país, Kaupthing. La segunda y la tercera entidades más importantes ya habían sido estatizadas a comienzos de la semana.

A la expectativa
La Bolsa de San Pablo -la principal de América Latina- abrió con considerables avances aunque luego se derrumbó y el índice Bovespa cerró con una baja del 4,12 %. En Brasil, la jornada estuvo cargada de oscilaciones, ya que las acciones llegaron a ganar casi un 5 % al comienzo y así se mantuvieron en gran parte de la jornada, hasta que se desplomaron cuando se acercaba el cierre.

Mientras tanto, los mercados asiáticos registraron una mezcla de alzas y bajas. Al día siguiente de un derrumbe histórico del 9,38 %, el más grave en 21 años, la Bolsa de Tokio cerró con una ligera baja del 0,50 %. La de Hong Kong ganó un 3,31 % y la de Singapur, un 3,40 %. En cambio, la de Shanghai perdió un 0,84 %; la de Taipei, un 1,45 %; la de Sidney, un 1,50 % y la de Nueva Zelanda, un 0,13%. En Yakarta, los operaciones siguen suspendidas desde ayer.

Los operadores están a la expectativa de la reunión que mantendrán mañana, en Washington, los ministros de Finanzas y los titulares de los bancos centrales del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón) para discutir sobre los medios para paliar la crisis. Washington acogerá también el encuentro del G-20, que reúne a los principales países emergentes, del que forma parte la Argentina. (AFP-NA-Télam-Reuters)

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