09 Octubre 2008 Seguir en 
MADRID.- En otra jornada de infarto en los mercados, la acción coordinada de la Reserva Federal de Estados Unidos y los bancos centrales de Europa para bajar en medio punto los tipos de interés no logró frenar el descalabro en las Bolsas europeas que, presas de la volatilidad, volvieron a sufrir acusadas pérdidas.
Sólo instantes después de que se anunció el recorte concertado del precio del dinero, al que se sumaron también los bancos de Suiza o Canadá, los índices empezaron a dibujar una curva al alza, lo que parecía presagiar una recuperación, toda vez que plazas como las de Frankfurt o París abrieron la jornada con desplomes superiores al 8%.En Rusia, la drámatica caída del índice Micex, que sufrió un retroceso del 14%, incluso llevó a una suspensión de la actividad bursátil, mientras que los mercados de Hungría y de Rumania se vieron obligados a adoptar medidas similares.
La alegría por la inesperada acción conjunta de los bancos centrales duró poco, lo que demuestra la desconfianza que sigue imperando en los mercados del Viejo Continente incluso después de las medidas para inyectar liquidez y apuntalar a la banca en varios países.
El más reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) echó más leña al fuego. Según los pronósticos de este organismo, muchas economías avanzadas están entrando o entrarán próximamente en recesión mientras que el crecimiento en los mercados emergentes se debilitará por culpa de la actual crisis económica. (DPA)
Sólo instantes después de que se anunció el recorte concertado del precio del dinero, al que se sumaron también los bancos de Suiza o Canadá, los índices empezaron a dibujar una curva al alza, lo que parecía presagiar una recuperación, toda vez que plazas como las de Frankfurt o París abrieron la jornada con desplomes superiores al 8%.En Rusia, la drámatica caída del índice Micex, que sufrió un retroceso del 14%, incluso llevó a una suspensión de la actividad bursátil, mientras que los mercados de Hungría y de Rumania se vieron obligados a adoptar medidas similares.
La alegría por la inesperada acción conjunta de los bancos centrales duró poco, lo que demuestra la desconfianza que sigue imperando en los mercados del Viejo Continente incluso después de las medidas para inyectar liquidez y apuntalar a la banca en varios países.
El más reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) echó más leña al fuego. Según los pronósticos de este organismo, muchas economías avanzadas están entrando o entrarán próximamente en recesión mientras que el crecimiento en los mercados emergentes se debilitará por culpa de la actual crisis económica. (DPA)








