09 Octubre 2008 Seguir en 
ESTOCOLMO/REYKJAVIK.- La rápida inmersión de Islandia en la crisis financiera se agudizó ayer cuando el gobierno tomó el control de un banco que había planeado respaldar y el banco central no logró defender la moneda. Kaupthing, el mayor banco de la isla, fue forzado a tomar un préstamo de emergencia de Suecia y a poner a su unidad sueca a la venta. Sus acciones cayeron en la Bolsa de Estocolmo un 34%, antes que fueran suspendidas. La moneda de Islandia se volvía a desplomar y el banco central abandonaba los intentos por mantenerla a 131 unidades por euro. Ayer cotizaba a 165 unidades. Islandia, con sólo 300.000 habitantes, era un ejemplo del auge crediticio mundial. Sus bancos se expandieron en el extranjero, los inversionistas apostaron por su moneda de alto rendimiento y las firmas extranjeras inyectaban dinero a proyectos locales. (Reuters)








