09 Octubre 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- En medio de globos azules, blancos y rojos, bocaditos de desayuno, café y gaseosas, los residentes estadounidenses en la Argentina votaron ayer en la sede diplomática para las elecciones presidenciales del 4 de noviembre en ese país.El acto, durante el cual, sufragaron más de 500 personas se desarrolló desde las 9 y contó con la asistencia del embajador Anthony Wayne, que calificó de histórica la votación "debido a que, por primera vez, puede haber un presidente negro (el demócrata Barack Obama) o una vice mujer (la republicana Sarah Palin)", dijo en un discurso.Asimismo, afirmó que la actual crisis financiera que por la que pasa Estados Unidos, la peor desde 1929, está en la mente de los ciudadanos norteamericanos como un tema muy importante de cara a los comicios. "Recién regreso de mi país. Está claro que hay una gran preocupación por la situación actual", señaló, tanto en los hogares estadounidenses como en los de sus conciudadanos residentes en la Argentina.Wayne destacó que los temas económicos son prioritarios para los estadounidenses, al igual que las guerras en Irak y en Afganistán, principal preocupación antes de la crisis, según las encuestas. En este sentido, opinó que el porcentaje de votantes, que por lo general ronda el 50% del electorado (en Estados Unidos el voto no es obligatorio), será elevado. "Pienso que el porcentaje de participación va a ser elevado este año. En nuestro sistema por lo general la participación es del 50%. En las primarias fue muy alta", comentó.El demócrata se alejaEntre tanto, Obama aumentó su ventaja en las encuestas de opinión, un día después del segundo debate que mantuvo con su rival republicano. Un sondeo entre 1.000 personas realizado el martes a la noche, antes de que se diera por finalizado el debate en Nashville, dio a Obama el 51% de la intención de voto, contra el 45% para McCain. El muestreo diario de Gallup le otorgó 52% a Obama contra 41% para el senador por Arizona. Es la cifra más alta que consigue el demócrata en esta encuesta, que tiene un margen de error del 2%.
La opinión mayoritaria en Estados Unidos, tanto de analistas como de gente común, coincide en que el aspirante presidencial republicano se mostró irascible en el debate del martes, señalando con el dedo a su oponente y llamándolo "este". Sin embargo, su agresividad sólo sirvió para molestar el público. Muchos de los que estuvieron en la sala vieron en McCain "un viejo gruñón". El diario conservador "The Wall Street Journal" señaló en su nota editorial que McCain no pudo sacar a Obama de su estrategia de serenidad. "No creo que el debate haya perturbado el flujo fundamental de esta campaña, y como resultado el senador Obama se encuentran un gran paso más cerca de la presidencia", indicó por su parte el experto William Galston, del Brookings Institution.
El tono de McCain fue agresivo, inclusive desdeñoso, al atacar a su rival y moverse incesantemente por el escenario del debate y comparar su experiencia con la de Obama, de 47 años. Pero el republicano de 72 años quizá se pasó de la raya al señalar con el dedo a Obama y decir desde cierta distancia: "aquel votó a favor de una ley de energía a la que yo me opuse, porque favorecía a las empresas petroleras". (AFP-DPA)
La opinión mayoritaria en Estados Unidos, tanto de analistas como de gente común, coincide en que el aspirante presidencial republicano se mostró irascible en el debate del martes, señalando con el dedo a su oponente y llamándolo "este". Sin embargo, su agresividad sólo sirvió para molestar el público. Muchos de los que estuvieron en la sala vieron en McCain "un viejo gruñón". El diario conservador "The Wall Street Journal" señaló en su nota editorial que McCain no pudo sacar a Obama de su estrategia de serenidad. "No creo que el debate haya perturbado el flujo fundamental de esta campaña, y como resultado el senador Obama se encuentran un gran paso más cerca de la presidencia", indicó por su parte el experto William Galston, del Brookings Institution.
El tono de McCain fue agresivo, inclusive desdeñoso, al atacar a su rival y moverse incesantemente por el escenario del debate y comparar su experiencia con la de Obama, de 47 años. Pero el republicano de 72 años quizá se pasó de la raya al señalar con el dedo a Obama y decir desde cierta distancia: "aquel votó a favor de una ley de energía a la que yo me opuse, porque favorecía a las empresas petroleras". (AFP-DPA)







