BANGKOK, Tailandia.- Miles de manifestantes de la oposición cercaron hoy el Parlamento de Tailandia, en Bangkok, y obligaron al primer ministro, Somchai Wongsawat, a huir del edificio en un helicóptero, después de que la Policía fracasara en su intento de disipar a la multitud con gases lacrimógenos.
Unas 70 personas resultaron heridas, varias de ellas de gravedad, cuando las fuerzas de seguridad arrojaron bombas de gas lacrimógeno. Los disparos -efectuados a quemarropa- arrancaron las partes inferiores de las piernas de, al menos, dos manifestantes, mientras que otro perdió una mano. Según algunos testigos, los efectivos también dispararon balas de goma.
La oposición agrupada en la Alianza Popular para la Democracia (PAD) exigió que el Gobierno disuelva al Parlamento. "De lo contrario, vamos a tomar duras medidas", advirtió Sonthi Limthongkul, uno de los principales líderes de esa fuerza política.
Marcha de protesta
Miles de seguidores de la PAD marcharon anoche hacia el Parlamento para impedir que las dos Cámaras legislativas celebraran una sesión para aprobar el nuevo informe del Ejecutivo nacional.
Aunque los manifestantes no lograron impedir la sesión parlamentaria, consiguieron rodear el edificio y cerrar las puertas. Tras leer su informe, Wongsawat tuvo que huir en helicóptero. Cientos de legisladores quedaron atrapados dentro del lugar. El conflicto se agudizó en agosto cuando el entonces primer ministro Samak Sundaravej fue destituido por su actividad paralela como cocinero televisivo, pero su sucesor, Wongsawat, también es rechazado por la oposición.
Sucede que existe el temor de que el nuevo Estado intente restaurar la Constitución de 1997, que allanó el camino al ascenso al poder de Thaksin en 2001 y permitió que su partido, el Thai Rak Thai, dominara la política tailandesa hasta 2006 sin estar sometido al control de órganos independientes. (DPA)







