La muerte de su hijo Scott fue el golpe más duro

28 Septiembre 2008
Paul Newman tuvo grandes éxitos en su vida, pero también grandes golpes. En el año 78, un duro trance hizo tambalear la vida de este hombre curtido en casi todas las batallas. Una sobredosis de alcohol y barbitúricos acabó con la vida de su único hijo varón, Scott, de 28 años, en un hotel de Los Angeles. Desde entonces apenas pronunciaba su nombre, pero destinaba los beneficios de una cadena de salsas con su nombre a la fundación Scott Newman. Salió de la depresión ayudado por los coches de Fórmula 1 y por el coraje de su familia. El riesgo de la velocidad le devolvió la energía perdida y reinició su carrera a una edad en la que otros actores empiezan a pensar en una discreta retirada por la puerta falsa. "La vida me ha dado muchas cosas. Sería un desagradecido si me quejara", dijo Newman el año pasado.

Comentarios