28 Septiembre 2008 Seguir en 
Los Angeles.- Se fue esa irresistible sonrisa, ese brillo único en los ojos azules y ese pelo tan perfectamente despeinado. Mientras Hollywood llora a Paul Newman, al igual que sus fans en todo el mundo, queda claro que este galán fue no sólo una estrella, sino una persona modelo, siempre cortés, leal e inteligente sin tintes de malcriado o veleidoso.
Newman murió el viernes, a los 83 años tras una larga batalla contra el cáncer de pulmón. La noticia de su muerte la anunció Vincenzo Manes, presidente de la fundación Dynamo Camp de Limestre (centro de Italia) que integra la organización internacional de solidaridad fundada por la estrella de Hollywood.
"Esta mañana a las 7.30 (hora italiana, 5.30 GMT) recibí un correo electrónico desde Estados Unidos en el que se me informa que Paul Newman no está más entre nosotros", dijo Manes, según informó ANSA. Los que estaban presentes junto a Manes respondieron a la noticia de la muerte de Newman con un aplauso respetuoso que duró algunos minutos.
El actor estaba enfermo de cáncer de pulmón. En agosto había abandonado el hospital, donde se sometía a un tratamiento de quimioterapia, porque quería pasar sus últimos días en su casa con su esposa, la actriz Joanne Woodward y sus hijas.
La noticia de la enfermedad de Newman, que en 2007 había abandonado el mundo del cine, empezó a circular el pasado enero. Hace unos meses, incluso, los periódicos publicaron una fotografía suya a la salida del hospital, frágil y en silla de ruedas.
"Era un gran actor. Su gran pasión eran las carreras de autos. Su amor era la familia y los amigos", declaró Robert Forrester, vicepresidente de la Newman?s Own Foundation. "Su corazón -agregó- y su alma estaban dedicados a la causa de hacer del mundo un lugar mejor".
En mayo del año pasado, el legendario actor estadounidense había anunciado su retiro de la actividad cinematográfica, después de 50 años de actuación. El artista declaró en una entrevista televisiva que se consideraba muy anciano para poder dar lo mejor al séptimo arte.
Actividad benéfica
Casado con la misma mujer durante más de 50 años ("Por qué ir a buscar una hamburguesa cuando tienes una chuleta en casa?", afirmó cierta vez), y protagonista de numerosos filmes de culto, Newman vivió durante décadas en la pequeña ciudad de Westport (Connecticut), y su carrera jamás se vio opacada por ningún escándalo.
Por el contrario, los únicos titulares que la prensa rosa le dedicó fueron por su filantropía. El actor donó para fines benéficos todos los beneficios después de impuestos de la compañía alimenticia que fundó en 1982. El total de las contribuciones de la línea de aderezos para ensaladas, chips y salsas de Newman llegó a más de 220 millones de dólares, y donó además millones de su fortuna personal. (AFP-NA-Télam)
Newman murió el viernes, a los 83 años tras una larga batalla contra el cáncer de pulmón. La noticia de su muerte la anunció Vincenzo Manes, presidente de la fundación Dynamo Camp de Limestre (centro de Italia) que integra la organización internacional de solidaridad fundada por la estrella de Hollywood.
"Esta mañana a las 7.30 (hora italiana, 5.30 GMT) recibí un correo electrónico desde Estados Unidos en el que se me informa que Paul Newman no está más entre nosotros", dijo Manes, según informó ANSA. Los que estaban presentes junto a Manes respondieron a la noticia de la muerte de Newman con un aplauso respetuoso que duró algunos minutos.
El actor estaba enfermo de cáncer de pulmón. En agosto había abandonado el hospital, donde se sometía a un tratamiento de quimioterapia, porque quería pasar sus últimos días en su casa con su esposa, la actriz Joanne Woodward y sus hijas.
La noticia de la enfermedad de Newman, que en 2007 había abandonado el mundo del cine, empezó a circular el pasado enero. Hace unos meses, incluso, los periódicos publicaron una fotografía suya a la salida del hospital, frágil y en silla de ruedas.
"Era un gran actor. Su gran pasión eran las carreras de autos. Su amor era la familia y los amigos", declaró Robert Forrester, vicepresidente de la Newman?s Own Foundation. "Su corazón -agregó- y su alma estaban dedicados a la causa de hacer del mundo un lugar mejor".
En mayo del año pasado, el legendario actor estadounidense había anunciado su retiro de la actividad cinematográfica, después de 50 años de actuación. El artista declaró en una entrevista televisiva que se consideraba muy anciano para poder dar lo mejor al séptimo arte.
Actividad benéfica
Casado con la misma mujer durante más de 50 años ("Por qué ir a buscar una hamburguesa cuando tienes una chuleta en casa?", afirmó cierta vez), y protagonista de numerosos filmes de culto, Newman vivió durante décadas en la pequeña ciudad de Westport (Connecticut), y su carrera jamás se vio opacada por ningún escándalo.
Por el contrario, los únicos titulares que la prensa rosa le dedicó fueron por su filantropía. El actor donó para fines benéficos todos los beneficios después de impuestos de la compañía alimenticia que fundó en 1982. El total de las contribuciones de la línea de aderezos para ensaladas, chips y salsas de Newman llegó a más de 220 millones de dólares, y donó además millones de su fortuna personal. (AFP-NA-Télam)










