Lo que se presenta como posibilidad de integración social no debe ser otro factor de exclusión

Punto de vista I. Por Julio Saguir - Secretario de Planeamiento.

21 Septiembre 2008

Tucumán ha hecho avances sensibles en los últimos años en materia de incorporación de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación a la gestión pública; esto es, lo que se ha dado en llamar “gobierno electrónico”. Parte de estas mejoras tienen que ver con haber mantenido líneas de trabajo iniciadas en gestiones anteriores y no haber interrumpido o desandado caminos realizados.
Estos avances se evidencian en la cantidad de desarrollos y servicios informáticos que la Provincia ha logrado. Algunos, dirigidos a informar más y mejor sobre los servicios que brinda el Estado, como la Guía de Trámites; otros, a transparentar los actos de gobierno, como el Boletín Oficial digital; ciertos productos, más bien a difundir y conectar a los ciudadanos con programas de utilidad directa e inmediata, como las Becas Universitarias, y el de Entrenamiento para Jóvenes Desocupados; otros, finalmente, a hacer menos burocrática y más eficiente la tarea interna de la Administración Pública, como el Sistema de Administración de Legajos y la Firma digital. Por otro lado, estos adelantos también se hacen patentes en la utilización ciudadana de este nuevo vehículo de información y comunicación: el número de ciudadanos que visitó el portal oficial pasó de 10.000 por mes en 2003 a 72.000 en 2008; y el 70% de las 90.000 personas que sacaron turno para iniciar su trámite jubilatorio lo hicieron por internet. Estos avances han ubicado hoy a Tucumán entre las primeras del país en materia de desarrollo de gobierno electrónico.
Una de las características más importantes de este avance ha sido la modalidad elegida para su desarrollo e implementación: cualquier avance en tecnología informática requiere del acompañamiento de prácticas específicas de gestión: reingeniería de procesos, sistemas de gestión, planificación. Es decir que, junto a la computadora que se instala en una oficina, debe ir un diagnóstico previo de cuáles son los procesos de esa oficina; cómo se están realizando; qué y cómo conviene modificarlos. En realidad, esto último es anterior a la computadora. Algunos de los lugares dónde así se ha realizado, como el Boletín Oficial, el Depósito de insumos y alimentos del Ministerio de Desarrollo Social o la División de Antecedentes Personales de la Policía, muestran índices mucho mayores de eficiencia como consecuencia de este modo de trabajo.
Sin duda hay tareas pendientes o debilidades en el proceso. Todavía son muchas las reparticiones que podrían utilizar estos avances para facilitar el acceso y mejorar sus servicios al ciudadano, desde dar turnos de atención hasta realizar transacciones via electrónica. En segundo lugar, toda esta apertura de información por parte del Estado no ha encontrado todavía una ciudadanía que ejerza mayor seguimiento y control de los servicios y acciones que se dan a conocer a través de internet. Finalmente, hay que prestar permanente atención a la conectividad y al acceso de toda la ciudadanía, en particular los marginados, a fin de que lo que claramente se presenta como una nueva posibilidad de integración social no sea otro factor más de exclusión comunitaria y política.

 

Comentarios