El diálogo entre el Gobierno de Bolivia y la oposición no tuvo avances

Un funcionario reconoció que las conversaciones transcurren lentas y sin definiciones. El gobernador de Pando pasó su primera noche preso.

LOS OPOSITORES. El gran ausente a la reunión fue el prefecto de Pando, detenido y acusado por homicidio. REUTERS
LOS OPOSITORES. El gran ausente a la reunión fue el prefecto de Pando, detenido y acusado por homicidio. REUTERS
19 Septiembre 2008
LA PAZ, Bolivia.- El diálogo entre el Gobierno y la oposición de Bolivia para pacificar al país tras la escalada de violencia de los últimos meses se inició "con muy buena voluntad, pero lento y carente de definición", según declararon sus protagonistas.

"Hay que seguir trabajando, aunque no hubo avance", reconoció el presidente del Senado, el opositor Oscar Ortiz, quien participó de las conversaciones en Cochabamba. "El presidente Evo Morales ha pedido que el diálogo no se interrumpa, que trabajen cuatro o cinco días seguidos hasta lograr acuerdos, para que el país tenga resultados de este encuentro", agregó el vocero gubernamental, Iván Canelas.

Pese a la buena voluntad declarada por las partes, un grupo de militantes de movimientos sociales afines al Gobierno aportó un nuevo foco de tensión al permanecer toda la noche en los alrededores de la sede de las deliberaciones y al mantener un cerco en Santa Cruz, ya que no estaba claro si las oficinas nacionales ocupadas y saqueadas por agrupaciones opositoras habían sido desalojadas, como lo establecía el acuerdo para el inicio del diálogo.

Mejores días
En virtud del pacto se articularán tres mesas de trabajo: la de compatibilización de los estatutos autonómicos con la nueva Constitución; la que discutirá el Impuesto Directo sobre los Hidrocarburos y la financiación de la pensión universal a la vejez; y la que tratará las vacantes en el Tribunal Constitucional, la Corte Suprema y la Corte Nacional Electoral. El acuerdo estipula un plazo de 30 días, la suspensión de las medidas de presión y el compromiso oficial de suspender la convocatoria al referendo sobre la Carta Magna.

Morales -que hoy inicia una gira por Panamá, Canadá y Estados Unidos- participó de la apertura de la reunión y será su vice, Alvaro García Linera, el representante del Gobierno en las negociaciones con los prefectos de Santa Cruz, Rubén Costas; de Tarija, Mario Cossío; de Beni, Ernesto Suárez, y de Chuquisaca, Savina Cuéllar. "Todos estamos esperando este pacto, la gente anhela certidumbre. Venimos para que haya mejores días para los bolivianos", expresó Costas.

Del diálogo también participan los demás prefectos del oficialismo; el presidente de la Cámara de Diputados, el oficialista Edmundo Novillo; y el presidente de la Federación de Asociaciones Municipales, Luis Revilla. Como veedores internacionales se encuentran las iglesias católica, metodista y evangélica; representantes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), de la Organización de Estados Americanos y de las Naciones Unidas.

Nadie, sin embargo, representará a Leopoldo Fernández, el gobernador de Pando, que fue detenido por la masacre de al menos 15 campesinos y estudiantes ocurrida hace una semana, y a quien se le inició juicio por homicidio. Anoche, el prefecto fue trasladado a la cárcel pública de La Paz, donde pasó su primera noche, ya que existía el peligro de que intente fugarse.

El tenaz opositor fue sindicado de "asesinato, terrorismo y asociación delictiva". Conocido como el "Cacique de Pando" por el poder político y económico que acumuló en los últimos 30 años, deberá guardar prisión preventiva mientras dure el proceso legal en su contra. En una audiencia, la Fiscalía que acusó a Fernández reveló que este había intentado suicidarse ante el temor de ser linchado. (Télam-AFP)

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