Los chicos de hoy no sólo leen con los ojos

Con luces, sonidos y figuritas, los textos infantiles son hoy una herramienta de lectura y de entretenimiento. Con nuevos formatos salen al mercado para motivar a los pequeños.

EL LIBRO COMO OBJETO. Con los nuevos textos, los chicos disfrutan de la lectura con todos los sentidos. LA GACETA/ANTONIO FERRONI
EL LIBRO COMO OBJETO. Con los nuevos textos, los chicos disfrutan de la lectura con todos los sentidos. LA GACETA/ANTONIO FERRONI
14 Septiembre 2008

Pensando en las necesidades de los chicos y de los padres, las editoriales plantean cada vez más tipos de libros, con diferentes formatos y nuevos personajes, en el afán de adaptarse a los cambios sociales, al desarrollo de la tecnología y a los hábitos. Sonidos, luces, texturas, formas especiales y agregados, como stickers, imanes o figuras para recortar son algunas de las técnicas para capturar la atención de los más pequeños, que otorgan un valor agregado al libro: además de un texto de lectura es un juguete, un entretenimiento.
La magia del cuento se mantiene y los clásicos siguen vigentes. La única diferencia está en la incorporación de nuevos elementos que los hacen mucho más llamativos. Hoy, Caperucita roja contiene un CD interactivo; "La historia de la selva" viene con los sonidos de cada uno de los animales y Blanca Nieves trae figuras troqueladas que se desprenden de la página. Un libro infantil, según sus características puede costar desde $ 3 hasta $ 180.

Alternativas
"Cada vez son más lindos. Las ilustraciones son grandes, a veces texturadas o con superficies brillantes. En la tapa puede haber un holograma, orejas de peluche o algo que despierte la curiosidad de los chicos. Aún se encuentran, y a los chicos les gustan, los de cartón con ventanitas en las páginas, los que traen la opción de mover según indica la flecha o hacer girar una rueda para que cambien las figuras", describió Silvia Giraudo, propietaria de una librería.
Una opción para los chicos de ocho años en adelante, son los libros que además de ilustraciones traen tarjetas para recortar, stickers para completar espacios en blanco o imanes que se adhieren a superficies metálicas. "Una tendencia que ha surgido en los últimos años son los textos didácticos que enseñan a fabricar diferentes manualidades. Traen pelotitas, cintas de colores, plastilinas, crayones, felpas o pegamento de colores. Los más lujosos son los que traen sonidos y algo de luces, pero son un poco más caros", precisó Sebastián Rivero, gerente de una cadena nacional de librerías.
El denominador común entre todos, opinó Rivero, es que los textos son ahora "además de una herramienta de lectura o aprendizaje, un entretenimiento; un ejercicio lúdico ".

Hasta dos años
Dentro de los libros infantiles, los dirigidos a niños de hasta dos años, son quizás los más desarrollados. Además de páginas duras de cartón, hay libros de tela y de plástico. "Están pensados para los más chiquitos que pueden metérselos en la boca, romperlos, morderlos o mojarlos", dijo Giraudo. Son indestructibles y cómodos. Para evitar que se lastimen, algunas editoriales han incorporado bordes de goma eva de diferentes colores a las páginas, otras tienen colecciones especiales para la hora del baño porque al ser inflables y de plástico, se pueden sumergir en la bañera. Incluso, el libro puede ocupar el lugar del peluche, como los de tela acolchonados que extendidos parecen una pequeña manta con dibujos.
"El concepto es que el chico juegue porque la ilustración no alcanza para seducirlo para que lea", afirmó Rivero.
"Las innovaciones surgen para dar mayor comodidad y como producto de la televisión, de la PC, del celular, de los videojuegos, entre otros. Son generaciones a las que les impactan otras cosas y, por ello, las editoriales intentan adaptarse a esos cambios", concluyó.

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