23 Agosto 2008 Seguir en 
TEMPLO LERAB LING, Francia.- El Dalai Lama dio la bienvenida anoche a la primera dama francesa, Carla Bruni, en la inauguración de un templo budista en el sur de Francia, durante una visita del líder espiritual del Tíbet al país galo.
Tras su arribo, la esposa del presidente Nicolas Sarkozy participó en una procesión junto al exiliado, quien le puso en torno al cuello el tradicional echarpe blanco tibetano de bienvenida, según las imágenes difundidas por la televisión y por las agencias de noticias.
El Elíseo indicó que, al término de la ceremonia, la primera dama francesa se reunió en privado con el Dalai Lama, acompañada por su ministro de Exteriores, Bernard Kouchner, y por la titular de Derechos Humanos, Rama Yade. Se trata del único encuentro del líder espiritual del Tíbet con miembros del Gobierno francés en su visita a ese país iniciada el pasado día 12, coincidiendo con los Juegos Olímpicos en China.
Justamente, las autoridades chinas, que en julio pasado habían advertido de "graves consecuencias" para las relaciones bilaterales si el jefe de Estado francés se reuniera con el Dalai, insistieron esta semana en que Francia maneje "con prudencia" el tema.
Dolor de cabeza para Sarkozy
La ceremonia realizada en el templo Lerab Ling -erigido en remotas colinas verdes en el área de Herault y construido de acuerdo al tradicional diseño tibetano- se produjo al final de la visita del Dalai Lama. Su presencia durante las olimpíadas fue un dolor de cabeza para Sarkozy, quien ha sido ampliamente criticado por declinar reunirse con él. El objetivo tácito de la presencia de su esposa fue aplacar la disputa.
El Lerab Ling, rojo y dorado, es uno de los mayores templos budistas tibetanos en Occidente. Alberga una estatua dorada de Buda de siete metros, y muchas reliquias y escrituras sagradas. Cientos de estudiantes de budismo le hicieron frente a las intensas lluvias para visitar el sitio, que estaba decorado con banderas de oración.
El Dalai Lama condujo una procesión alrededor del templo, acompañado por Bruni, quien lució glamorosa un vestido azul oscuro a la rodilla. En una entrevista con "Le Monde", ayer, el Dalai Lama denunció la continuación de la represión china en el Tíbet. (Reuters-Especial)
Tras su arribo, la esposa del presidente Nicolas Sarkozy participó en una procesión junto al exiliado, quien le puso en torno al cuello el tradicional echarpe blanco tibetano de bienvenida, según las imágenes difundidas por la televisión y por las agencias de noticias.
El Elíseo indicó que, al término de la ceremonia, la primera dama francesa se reunió en privado con el Dalai Lama, acompañada por su ministro de Exteriores, Bernard Kouchner, y por la titular de Derechos Humanos, Rama Yade. Se trata del único encuentro del líder espiritual del Tíbet con miembros del Gobierno francés en su visita a ese país iniciada el pasado día 12, coincidiendo con los Juegos Olímpicos en China.
Justamente, las autoridades chinas, que en julio pasado habían advertido de "graves consecuencias" para las relaciones bilaterales si el jefe de Estado francés se reuniera con el Dalai, insistieron esta semana en que Francia maneje "con prudencia" el tema.
Dolor de cabeza para Sarkozy
La ceremonia realizada en el templo Lerab Ling -erigido en remotas colinas verdes en el área de Herault y construido de acuerdo al tradicional diseño tibetano- se produjo al final de la visita del Dalai Lama. Su presencia durante las olimpíadas fue un dolor de cabeza para Sarkozy, quien ha sido ampliamente criticado por declinar reunirse con él. El objetivo tácito de la presencia de su esposa fue aplacar la disputa.
El Lerab Ling, rojo y dorado, es uno de los mayores templos budistas tibetanos en Occidente. Alberga una estatua dorada de Buda de siete metros, y muchas reliquias y escrituras sagradas. Cientos de estudiantes de budismo le hicieron frente a las intensas lluvias para visitar el sitio, que estaba decorado con banderas de oración.
El Dalai Lama condujo una procesión alrededor del templo, acompañado por Bruni, quien lució glamorosa un vestido azul oscuro a la rodilla. En una entrevista con "Le Monde", ayer, el Dalai Lama denunció la continuación de la represión china en el Tíbet. (Reuters-Especial)







