19 Agosto 2008 Seguir en 
LOS ANGELES.- Batman no ha podido con el cáustico humor de Ben Stiller. Su última película, "Tropic Thunder, una guerra muy perra", se ha estrenado en las taquillas estadounidenses desbancando a la última entrega de Batman del número uno, liderazgo que duraba ya un mes. Y eso que la comedia, una crítica a la industria "hollywoodense", había recibido innumerables llamadas al boicot.
Como ya hiciera en "Zoolander" (una impensable combinación de modelos descerebrados y conspiraciones políticas), Stiller escribe, produce y dirige esta historia de ególatras actores que, sin comerlo ni beberlo, acaban en medio de un conflicto de terroristas y narcotraficantes en una selva del sudeste asiático.
La película, protagonizada por Stiller, Jack Black y Robert Downey Jr., ha recaudado 26 millones de dólares durante su primer fin de semana en cines estadounidenses y canadienses, con lo que en sus cinco primeros días de exhibición habría recaudado 37 millones de dólares , según su distribuidora.
Como señala un artículo en "The New York Times", la película cumple a la perfección la máxima "el tabú de hoy es el taquillazo de mañana". Su estreno se ha visto rodeado de controversia. El primer motivo de controversia fue el papel de Downey JR., que interpreta a un actor que se vuelve "negro" por exigencias del papel (se somete a una 'repigmentación').
Pero quienes verdaderamente han puesto el grito en el cielo han sido los grupos de defensa de personas discapacitadas. Más de una docena de asociaciones llamaron a boicotear la película, por considerar que trata con desprecio a las personas con discapacidad intelectual.
DreamWorks ha accedido a corregir algunos de esos materiales promocionales y ha quitado de la web una frase publicitaria con el texto "había una vez un retrasado", pero se ha negado a introducir cambios en el largometraje. (Especial)
Como ya hiciera en "Zoolander" (una impensable combinación de modelos descerebrados y conspiraciones políticas), Stiller escribe, produce y dirige esta historia de ególatras actores que, sin comerlo ni beberlo, acaban en medio de un conflicto de terroristas y narcotraficantes en una selva del sudeste asiático.
La película, protagonizada por Stiller, Jack Black y Robert Downey Jr., ha recaudado 26 millones de dólares durante su primer fin de semana en cines estadounidenses y canadienses, con lo que en sus cinco primeros días de exhibición habría recaudado 37 millones de dólares , según su distribuidora.
Como señala un artículo en "The New York Times", la película cumple a la perfección la máxima "el tabú de hoy es el taquillazo de mañana". Su estreno se ha visto rodeado de controversia. El primer motivo de controversia fue el papel de Downey JR., que interpreta a un actor que se vuelve "negro" por exigencias del papel (se somete a una 'repigmentación').
Pero quienes verdaderamente han puesto el grito en el cielo han sido los grupos de defensa de personas discapacitadas. Más de una docena de asociaciones llamaron a boicotear la película, por considerar que trata con desprecio a las personas con discapacidad intelectual.
DreamWorks ha accedido a corregir algunos de esos materiales promocionales y ha quitado de la web una frase publicitaria con el texto "había una vez un retrasado", pero se ha negado a introducir cambios en el largometraje. (Especial)







