“Busco que el público salga con algoen el alma”

El cantautor Lisandro Aristimuño brindará esta noche dos recitales en el Caviglia. Habló con LA GACETA sobre su particular forma de vivir la música.

PROFUNDO. Aristimuño es un trovador moderno y sensible.
PROFUNDO. Aristimuño es un trovador moderno y sensible.
19 Agosto 2008
Habla tranquilo, como cuando canta o toca la guitarra. Muestra algo de pudo al hablar por teléfono con un desconocido, pero mientras lo dice se larga. "Es como entrar al bar y hablar con alguien en la barra; es parte de las relaciones humanas, y es interesante el hecho de que haya interés en lo que hago", explica.
La profundidad sin complicaciones de Lisandro Aristimuño colabora con la imagen de anti héroe que muchos le atribuyen, y que de alguna manera él acepta. Como cuando habla de su carrera, de la decisión de mantener la independencia a ultranza y de priorizar el hecho artístico sin dobles discursos.
"Busco que el público salga de los recitales con algo en el alma", asegura en una charla telefónica con LA GACETA, antes de iniciar su gira norteña que lo traerá esta noche a Tucumán, con dos funciones en el teatro Orestes Caviglia a las 20 y a las 22.
En ese sentido, se muestra sorprendido por las repercusiones que tuvo su primera visita a la provincia, el verano pasado, cuando las entradas se agotaron una semana antes y quedó mucha gente afuera de la sala. "Es alucinante que en Tucumán, donde los discos no llegan de manera física, porque los tres salieron por un sello pequeño, ?Los años luz?, que no tiene mucho alcance, y gracias al mundo de internet se logran esas cosas", señala.
Lisandro cree que hay dos tipos de música, pero él prefiere explicar sólo una, con la que se identifica. "La que llega por placer y ganas de oirla, y no por la estética o cosas que son productos de venta, como una lata de Coca, pero que no llega a corazón, no hace reflexionar o desarrollar el espíritu", sentencia.
El sostiene que la música es un producto vendible, y eso no le gusta. Y tampoco le agradan las grandes corporaciones del entretenimiento, y por eso se mantiene al margen.
"Me molesta que no se respete la música en sí, que es lo que me da la vida. Es tan importante como eso, y muchos músicos lucharon para que no se bastardee, y por ahí a otros no les importa y ni saben de qué hablan", define.
Lisandro cuenta que está trabajando en la maqueta de su próximo disco, pero que su atención está centrada en la gira y en las presentaciones que hará en el ND Ateneo de Buenos Aires, para despedir la trilogía de discos "Azules turquesas" (2004), "Ese asunto de la ventana" (2005) y "39º" (2007). En el medio, además, volverá a España, pero esta vez con su banda Azules Turquesas, con la que también llegará esta noche.

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