04 Agosto 2008 Seguir en 
Nueva Delhi.- Al menos 145 personas murieron ayer, entre ellas unos 40 niños, y más de 300 resultaron heridas en una avalancha en un templo del Estado de Himachal Pradesh, al norte de Nueva Delhi, informaron funcionarios de seguridad.
El incidente se produjo en el templo Naina Devi de Bilaspur. “Mucha gente murió en la estampida humana, que se produjo después de que las vallas de contención en el camino al templo colapsaron”, explicó el inspector de policía Dhave Ram.
“Nuestros equipos confirmaron que 145 personas murieron durante las corridas”, señaló por su parte el alto funcionario policial RN Dhoke. "Los cadáveres fueron trasladados al Hospital Civil, en Anandpur Shib, en el estado -vecino- de Punjab”, de donde procedía la mayoría de las víctimas.
Entre los fallecidos se encuentran 40 niños y 45 mujeres, informó el vicejefe policial del Estado indio Himachal Pradesh, Daljit Singh Manhas, que no descartó que pueda incrementarse la cifra de muertos y de heridos en las próximas horas. La mayor parte de las víctimas fallecieron por asfixia.
Según Manhas, cientos de personas se reunieron en la gran escalera que conduce hacia el templo, situado en una colina. Un rumor de que había un corrimiento de tierra (alud) desató el pánico y causó la estampida, en la que quedaron indefensos niños, mujeres, mayores y enfermos.
Una zona de escaleras se rompió al no poder soportar la masa humana que huía, por lo que se convirtió en una trampa mortal.
Las tareas de rescate se vieron dificultadas por las fuertes lluvias y la falta de coordinación.
El gobernador de Himachal, Prem Kumar Dhumal, ordenó una investigación sobre las previsiones de seguridad y ofreció indemnizaciones a los heridos y las familias de las víctimas.
Autoridades locales denunciaron también la falta de seguridad alrededor del templo, así como la falta de preparación de las fuerzas de seguridad para actuar ante este tipo de desastres.
La multitud se había congregado en el templo para celebrar el festival hindú de Sharavan Ashtami, que comenzó el sábado. Los medios calculan que la cifra de personas congregadas ayer para las festividades superó las 25.000 personas. Según las imágenes de televisión, el número de peregrinos excedía visiblemente la capacidad del templo, lugar santo del hinduismo al pie del Himalaya dedicado a la diosa Nanda Devi.
Las avalanchas no son infrecuentes en India, donde grandes multitudes suelen concentrarse para orar, en complejos con vías de acceso estrechas y medidas de seguridad insuficientes.
En lo que va del año se produjeron en el país al menos tres estampidas fatales que se cobraron más de 21 vidas en templos hindúes en Estados del sur, centro y este del país. (dpa)
El incidente se produjo en el templo Naina Devi de Bilaspur. “Mucha gente murió en la estampida humana, que se produjo después de que las vallas de contención en el camino al templo colapsaron”, explicó el inspector de policía Dhave Ram.
“Nuestros equipos confirmaron que 145 personas murieron durante las corridas”, señaló por su parte el alto funcionario policial RN Dhoke. "Los cadáveres fueron trasladados al Hospital Civil, en Anandpur Shib, en el estado -vecino- de Punjab”, de donde procedía la mayoría de las víctimas.
Entre los fallecidos se encuentran 40 niños y 45 mujeres, informó el vicejefe policial del Estado indio Himachal Pradesh, Daljit Singh Manhas, que no descartó que pueda incrementarse la cifra de muertos y de heridos en las próximas horas. La mayor parte de las víctimas fallecieron por asfixia.
Según Manhas, cientos de personas se reunieron en la gran escalera que conduce hacia el templo, situado en una colina. Un rumor de que había un corrimiento de tierra (alud) desató el pánico y causó la estampida, en la que quedaron indefensos niños, mujeres, mayores y enfermos.
Una zona de escaleras se rompió al no poder soportar la masa humana que huía, por lo que se convirtió en una trampa mortal.
Las tareas de rescate se vieron dificultadas por las fuertes lluvias y la falta de coordinación.
El gobernador de Himachal, Prem Kumar Dhumal, ordenó una investigación sobre las previsiones de seguridad y ofreció indemnizaciones a los heridos y las familias de las víctimas.
Autoridades locales denunciaron también la falta de seguridad alrededor del templo, así como la falta de preparación de las fuerzas de seguridad para actuar ante este tipo de desastres.
La multitud se había congregado en el templo para celebrar el festival hindú de Sharavan Ashtami, que comenzó el sábado. Los medios calculan que la cifra de personas congregadas ayer para las festividades superó las 25.000 personas. Según las imágenes de televisión, el número de peregrinos excedía visiblemente la capacidad del templo, lugar santo del hinduismo al pie del Himalaya dedicado a la diosa Nanda Devi.
Las avalanchas no son infrecuentes en India, donde grandes multitudes suelen concentrarse para orar, en complejos con vías de acceso estrechas y medidas de seguridad insuficientes.
En lo que va del año se produjeron en el país al menos tres estampidas fatales que se cobraron más de 21 vidas en templos hindúes en Estados del sur, centro y este del país. (dpa)







