02 Agosto 2008 Seguir en 
BOGOTA.- Los 25 países que participaron la ciudad colombiana de Cartagena de Indias de una cumbre regional antidrogas, que fue clausurada ayer por los presidentes de seis países latinoamericanos, se comprometieron a aplicar medidas concretas para luchar contra el flagelo del narcotráfico, tales como la creación de observatorios nacionales para el control del abuso de drogas, el desarrollo de redes de información y estadísticas que apoyen la toma de decisiones políticas nacionales para afrontar el problema mundial de las drogas y sus delitos conexos.
Los presidentes Alvaro Uribe (Colombia); Elías Antonio Saca (El Salvador); Alvaro Colom (Guatemala); Martín Torrijos (Panamá); Leonel Fernández (República Dominicana); y Felipe Calderón (México) firmaron el acuerdo de la Cumbre sobre el Problema Mundial de las Drogas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, desistió de viajar a Cartagena aduciendo cuestiones de seguridad.
Escepticismo
El objetivo principal de los mandatarios fue el de lograr una cooperación eficaz entre los países azotados e invadidos por el narcotráfico. Según expertos, más escépticos que optimistas sobre el resultado del encuentro, debe haber un esfuerzo conjunto de países productores y consumidores con las naciones usadas para el tránsito de precursores químicos con los que son producidos los estupefacientes, así como con los considerados paraísos fiscales en los que se permite el lavado de activos. La cumbre transcurrió en medio de un cambio en el escenario: México se halla hoy sumergido en un escenario de guerra de carteles similar a la que vivió Colombia en la década de 1980, cuando el negocio estaba controlado por el extinto Pablo Escobar y los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela.
A la defensiva
Grupos de investigación han alertado que Estados Unidos y Colombia -el mayor productor mundial de cocaína y uno de los principales de heroína- están perdiendo la guerra contra el narcotráfico, que se diseminó en todo el hemisferio. Pese a campañas de erradicación de cultivos, la producción de estupefacientes se mantiene por las mejoras en los métodos de siembra y nuevas variedades más productivas. (Reuters-DPA)
Los presidentes Alvaro Uribe (Colombia); Elías Antonio Saca (El Salvador); Alvaro Colom (Guatemala); Martín Torrijos (Panamá); Leonel Fernández (República Dominicana); y Felipe Calderón (México) firmaron el acuerdo de la Cumbre sobre el Problema Mundial de las Drogas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, desistió de viajar a Cartagena aduciendo cuestiones de seguridad.
Escepticismo
El objetivo principal de los mandatarios fue el de lograr una cooperación eficaz entre los países azotados e invadidos por el narcotráfico. Según expertos, más escépticos que optimistas sobre el resultado del encuentro, debe haber un esfuerzo conjunto de países productores y consumidores con las naciones usadas para el tránsito de precursores químicos con los que son producidos los estupefacientes, así como con los considerados paraísos fiscales en los que se permite el lavado de activos. La cumbre transcurrió en medio de un cambio en el escenario: México se halla hoy sumergido en un escenario de guerra de carteles similar a la que vivió Colombia en la década de 1980, cuando el negocio estaba controlado por el extinto Pablo Escobar y los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela.
A la defensiva
Grupos de investigación han alertado que Estados Unidos y Colombia -el mayor productor mundial de cocaína y uno de los principales de heroína- están perdiendo la guerra contra el narcotráfico, que se diseminó en todo el hemisferio. Pese a campañas de erradicación de cultivos, la producción de estupefacientes se mantiene por las mejoras en los métodos de siembra y nuevas variedades más productivas. (Reuters-DPA)







