"No tengo que pedirle permiso a nadie para poder casarme"
No tiene pelos en la lengua. Y mucho menos cuando se trata de defeder su estilo de vida. Es que el diseñador Roberto Piazza se muestra tal como es: carismático, simpático y verborrágico. "No tengo problemas en mostrar mi verdero rostro", le dijo ayer a LA GACETA, desde Buenos Aires.
Piazza llegará a Tucumán mañana para lanzar el Nuevo Instituto de Diseño, en el que se podrá cursar una gran variedad de carreras vinculadas con la alta costura como "Diseño de vidrieras y técnicas decorativas", "Diseño de vestuario teatral" y "Diseño de indumentaria urbana y alta costura", entre otras.
"La experiencia en Tucumán con mi anterior escuela fue realmente muy positiva. Por eso me animé a seguir con este nuevo proyecto que marca un crecimiento con respecto al anterior, ya que este instituto estará centrado en el diseño de alta costura", señaló Piazza. Y esta apuesta tiene una razón. "En la Argentina hay mucha creatividad. En materia de alta costura podemos competir con cualquier país del mundo. Lo que nos falta es desarrollar más la parte industrial que otros países la tienen a pleno. Por ejemplo, en Francia, la alta costura ya no se hace mano; las técnicas artesanales están prácticamente en desuso", dijo. Y agregó: "yo soy de los que piensan que las crisis agudizan el ingenio. Las crisis mentales y sociales han provocado muchos cambios. Lo puedo decir yo mismo, que estoy inmerso en uno de ellos".
Respecto de su vida personal, Piazza está pasando por un momento muy especial, ya que está inmeroso en la preparación de su casamiento con Walter Vázquez, su pareja desde hace nueve años. La ceremonia se realizará el 15 de setiembre en la Catedral de San Isidro.
"Me gusta llamarla unión-casamiento-civil y estoy trabajando a pleno con el Inadi para que esto sea una movida a nivel nacional. Ya están acreditados más de 500 periodistas de todo el mundo y habrá una gran cantidad de artistas que participarán, entre ellos, Moria Casán, que será la madrina. Además, ese mismo día presentaré mi libro y se realizará el primer Congreso contra la Discriminación", contó eufórico. Eso si, Piazza dejó en claro que no permitirá que nadie opaque su fiesta. "Sé que será algo muy polémico. De hecho, la ceremonia será realizada por un pastor de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) llamado Alejandro Soria. Y quiero dejar en claro que no tengo que pedirle permiso a nadie para poder casarme. Al que no le guste, que haga zapping", dijo. Según la revista Paparazzi, Piazza diseñó, además de los trajes, los tres pares de anillos que usará en su boda y que costaron 6.000 dólares. Uno es de oro amarillo con 20 diamantes incrustados que heredó de su madre; otro es de platino -destinado a la ceremonia civil-; y por último, un Testorelli de oro blanco, para la ceremonia religiosa. "Con esto pretendo demostrar que todo se puede hacer en la vida mientras uno tenga ganas de hacerlo", agregó.
La luna de miel será en Buzios. "Es un regalo que me hizo Susana Giménez", concluyó.







