31 Julio 2008 Seguir en 
LOS ANGELES, Estados Unidos.- Harta de que los medios de todo el mundo anuncien su tercer hijo, Britney Spears decidió ponerse en campaña y erradicar la hinchazón que la hace parecer constantemente embarazada.
En pos de ese objetivo, la cantante se declaró dispuesta a todo. Prueba de eso es que invierte U$S 22.000 por mes para aplanar su rolliza pancita "¿Se opera cada 30 días?", se preguntará usted. No. Spears optó, esta vez, por el camino más largo, pero de mayor garantía.
La artista contrató un nuevo personal trainer, una nutricionista y un coreógrafo. Con este equipo, pretende enseñarle al mundo que dos hijos -y sin custodia, para colmo- son suficientes para una mujer que parece estar recobrando recién ahora las riendas de su vida.
Britney, incluso, copió la dieta personal de Victoria Beckham, que incluye considerables cantidades de pescado al vapor y cereales. Luego de sus modestas comidas, recibe a James Van Daff -el entrenador del grupo Pussycat Dolls- para hacer clases de baile durante tres horas, seis veces por semana.
El aumento brusco de peso de la artista se debió, según los medios, al estrés que le generó la batalla judicial con su ex marido, Kevin Federline, por la custodia de sus dos pequeños. También la hizo engordar el medicamento que estuvo tomando para su desorden bipolar. Dicen que ahora Spears está muy orgullosa de sí misma y que se siente mejor de lo que se sintió en años ¿Será? (Especial)
En pos de ese objetivo, la cantante se declaró dispuesta a todo. Prueba de eso es que invierte U$S 22.000 por mes para aplanar su rolliza pancita "¿Se opera cada 30 días?", se preguntará usted. No. Spears optó, esta vez, por el camino más largo, pero de mayor garantía.
La artista contrató un nuevo personal trainer, una nutricionista y un coreógrafo. Con este equipo, pretende enseñarle al mundo que dos hijos -y sin custodia, para colmo- son suficientes para una mujer que parece estar recobrando recién ahora las riendas de su vida.
Britney, incluso, copió la dieta personal de Victoria Beckham, que incluye considerables cantidades de pescado al vapor y cereales. Luego de sus modestas comidas, recibe a James Van Daff -el entrenador del grupo Pussycat Dolls- para hacer clases de baile durante tres horas, seis veces por semana.
El aumento brusco de peso de la artista se debió, según los medios, al estrés que le generó la batalla judicial con su ex marido, Kevin Federline, por la custodia de sus dos pequeños. También la hizo engordar el medicamento que estuvo tomando para su desorden bipolar. Dicen que ahora Spears está muy orgullosa de sí misma y que se siente mejor de lo que se sintió en años ¿Será? (Especial)







