31 Julio 2008 Seguir en 
Asunción.- El presidente electo paraguayo, Fernando Lugo, hasta ahora obispo suspendido por el Vaticano, celebró la dispensa papal para ejercer su cargo cuando asuma. La gracia, único caso conocido en el mundo, le fue comunicada por el representante del Vaticano Orlando Antonini.
“La confianza, la esperanza de los paraguayos, eso ha tocado el corazón de Su Santidad para otorgarme esta dispensa que he estado esperando durante mucho tiempo”, dijo Lugo, que gobernará desde el 15 de agosto y por el término de 5 años. “Quisiera agradecer sinceramente a su santidad Benedicto XVI por una decisión que no ha sido fácil”, dijo.
El anuncio
El Vaticano concedió la pérdida del estado clerical y devolvió el estado laico al ex obispo devenido político. “El papa Benedicto XVI le concede a Lugo la pérdida del estado clerical con todas las obligaciones, sea como sacerdote, sea como obispo, sea como religioso del Verbo Divino”, afirmó Antonini tras reunirse con el gobernante electo.
Examen cuidadoso
Antonini leyó después a los periodistas un comunicado de la Nunciatura (embajada del Vaticano), que entre otros considerandos estima que la aceptación del cargo del presidente de la República por parte de Lugo no es compatible con las obligaciones del ministerio episcopal del estado clerical. “Habiendo examinado cuidadosamente todas las circunstancias, su Santidad ha concedido para él la pérdida del estado clerical con la consiguiente pérdida de los derechos inherentes a él”, informó el representante diplomático de la Santa Sede. El ex obispo solicitó el 18 de diciembre de 2006 la pérdida del estado clerical para presentarse a las elecciones presidenciales. El Vaticano trató de disuadir a Lugo, pero ante su victoria electoral reconsideró la solicitud.
“El Sumo Pontífice exhorta al señor Fernando Lugo Méndez a ser fiel a la fe católica en la que fue bautizado, y a llevar una vida coherente con el evangelio”, refiere el documento.
El ex obispo, de 57 años, había sido suspendido “a divinis” por la Santa Sede en enero de 2007. (Télam)
“La confianza, la esperanza de los paraguayos, eso ha tocado el corazón de Su Santidad para otorgarme esta dispensa que he estado esperando durante mucho tiempo”, dijo Lugo, que gobernará desde el 15 de agosto y por el término de 5 años. “Quisiera agradecer sinceramente a su santidad Benedicto XVI por una decisión que no ha sido fácil”, dijo.
El anuncio
El Vaticano concedió la pérdida del estado clerical y devolvió el estado laico al ex obispo devenido político. “El papa Benedicto XVI le concede a Lugo la pérdida del estado clerical con todas las obligaciones, sea como sacerdote, sea como obispo, sea como religioso del Verbo Divino”, afirmó Antonini tras reunirse con el gobernante electo.
Examen cuidadoso
Antonini leyó después a los periodistas un comunicado de la Nunciatura (embajada del Vaticano), que entre otros considerandos estima que la aceptación del cargo del presidente de la República por parte de Lugo no es compatible con las obligaciones del ministerio episcopal del estado clerical. “Habiendo examinado cuidadosamente todas las circunstancias, su Santidad ha concedido para él la pérdida del estado clerical con la consiguiente pérdida de los derechos inherentes a él”, informó el representante diplomático de la Santa Sede. El ex obispo solicitó el 18 de diciembre de 2006 la pérdida del estado clerical para presentarse a las elecciones presidenciales. El Vaticano trató de disuadir a Lugo, pero ante su victoria electoral reconsideró la solicitud.
“El Sumo Pontífice exhorta al señor Fernando Lugo Méndez a ser fiel a la fe católica en la que fue bautizado, y a llevar una vida coherente con el evangelio”, refiere el documento.
El ex obispo, de 57 años, había sido suspendido “a divinis” por la Santa Sede en enero de 2007. (Télam)







