Una mujer se reinventa para poder sobrevivir

"Leonera".

31 Julio 2008
"Usted sabe muy bien lo que hizo", le dice el juez a Julia, interpretada por Martina Gusman. Pero lo único que sabe Julia es que la tarde anterior encontró en su departamento los cuerpos de su novio y un amigo, en medio de un charco de sangre. Sabe también que la policía halló un cuchillo ensangrentado y todas las pruebas la incriminan. Por eso la llevan a prisión, sin condena. En la cárcel descubrirá algo más: que está embarazada.
Como le sucedía al Rulo de "Mundo grúa", a Zapa en "El bonaerense", al clan entero de "Familia rodante", a Santiago en "Nacido y criado", la abrupta caída en la realidad obligará a Julia a reinventarse. Primero rubia y después morocha, con una panza que parece crecer demasiado rápido para lo que está preparada, su iniciación está hecha de rituales. Rituales de humillación en el ingreso a la cárcel, de agresión cuando las prisioneras la reciben con gritos amenazantes, y de reacomodamiento.
Deberá aceptar la condición de embarazada, que rechaza, porque no tiene idea quién es el padre del bebé. Deberá hacerse un lugar en el pabellón de madres, donde advierte la conveniencia de aceptar la protección de Marta, interna más veterana (Laura García), con la que formará pareja. "El origen del proyecto eran las ganas de contar una historia sobre la maternidad, sobre el universo de intimidad de una madre con su hijo, y hacerlo en un contexto donde no importara lo difícil que pudiera ser", señaló el director del filme, Pablo Trapero.

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