31 Julio 2008 Seguir en 
Se suele decir que el hombre valora lo que tiene cuando lo pierde. Por cierto, a este adagio no lo inventaron los tucumanos pero bien podrían haberlo hecho, a juzgar por el incremento constante de víctimas mortales como consecuencia de accidentes viales. Según las estadísticas, 22 personas mueren diariamente en todo el país. La mayoría de los fallecidos son menores de 34 años. En Tucumán, se produce un promedio de 60 choques diarios y cada dos días mueren tres personas, de acuerdo con datos de la Dirección de Emergencias. En cada accidente queda expuesto que uno de los protagonistas violó algún aspecto de la ley. Por esa razón, los especialistas aseguran que no pueden ser abordados como producto de la casualidad, sino de la causalidad. La falta de controles, la imprudencia, el exceso de velocidad y la ingesta de alcohol aparecen como las principales causas de accidentes.
Se calcula que por mes se producen alrededor de 800 choques sólo en San Miguel de Tucumán, aunque muchos de estos no son denunciados porque no registran víctimas. Según los números de la Dirección de Emergencias, en el interior se produce la misma cantidad de accidentes, pero la mayoría ocurre en las rutas y por la elevada velocidad.
La Asociación Civil Luchemos por la Vida informó que en el último año se incrementó un 7,2 % la mortalidad en el tránsito en la Argentina. En lo que va de 2008 ya son 4.070 los muertos en todo el país en choques. El ranking está encabezado por Buenos Aires, en donde fallecieron 3.134 personas. Tucumán ocupa el quinto puesto, con 289 víctimas mortales. Según este registro, en 2007 se incrementaron en un 32,5 % las muertes por choques en la provincia respecto del año anterior.
A este cuadro desalentador, se suman los motociclistas, que representan el 70 % de los heridos en los percances. Hasta hace 10 años aparecían en un 20 % de los impactos. Esta realidad tiene que ver con el gran incremento del parque de motos en Tucumán, debido a las facilidades que hay para adquirir estos rodados. Según datos de la Dirección de Tránsito de la capital, por mes se venden y registran 2.200 motos nuevas. La falta de uso de casco y la imprudencia aparecen como las principales causas de los choques de motociclistas.
Pero las fallas no son sólo de los conductores. Un directivo de una planta de Verificación Técnica de Vehículos le dijo a nuestro diario que una de las causas de los accidentes es la falta de controles sobre el estado de los vehículos. Indicó que de los más de 200.000 rodados que tiene el parque automotor de Tucumán, apenas el 15 % pasó por un sistema de verificación técnica y la mayor parte de los que lo hacen son vehículos particulares en buenas condiciones. Añadió que en los controles que efectúa el Estado no se solicita la verificación técnica de los vehículos y tampoco se la exigen al transporte de pasajeros. Consideró que hay ómnibus interurbanos, transportes escolares y autos rurales que circulan en pésimas condiciones y atraviesan sin inconvenientes los controles de la Policía Vial.
En el afán de revertir esta afligente realidad, en marzo pasado, el Congreso Nacional modificó la ley de Tránsito Nº 24.449 para hacerla más severa. No obstante, todo intento será en vano si no se profundiza en la educación vial y si el Estado deja pasar por alto en los controles requisitos fundamentales para poder circular sin convertirse en un riesgo potencial para el prójimo. Si las penas no son onerosas, si la ley no es igual para todos y si no se educa, las muertes por accidentes seguirán en ascenso y los tucumanos seguiremos sin valorar la vida.
Se calcula que por mes se producen alrededor de 800 choques sólo en San Miguel de Tucumán, aunque muchos de estos no son denunciados porque no registran víctimas. Según los números de la Dirección de Emergencias, en el interior se produce la misma cantidad de accidentes, pero la mayoría ocurre en las rutas y por la elevada velocidad.
La Asociación Civil Luchemos por la Vida informó que en el último año se incrementó un 7,2 % la mortalidad en el tránsito en la Argentina. En lo que va de 2008 ya son 4.070 los muertos en todo el país en choques. El ranking está encabezado por Buenos Aires, en donde fallecieron 3.134 personas. Tucumán ocupa el quinto puesto, con 289 víctimas mortales. Según este registro, en 2007 se incrementaron en un 32,5 % las muertes por choques en la provincia respecto del año anterior.
A este cuadro desalentador, se suman los motociclistas, que representan el 70 % de los heridos en los percances. Hasta hace 10 años aparecían en un 20 % de los impactos. Esta realidad tiene que ver con el gran incremento del parque de motos en Tucumán, debido a las facilidades que hay para adquirir estos rodados. Según datos de la Dirección de Tránsito de la capital, por mes se venden y registran 2.200 motos nuevas. La falta de uso de casco y la imprudencia aparecen como las principales causas de los choques de motociclistas.
Pero las fallas no son sólo de los conductores. Un directivo de una planta de Verificación Técnica de Vehículos le dijo a nuestro diario que una de las causas de los accidentes es la falta de controles sobre el estado de los vehículos. Indicó que de los más de 200.000 rodados que tiene el parque automotor de Tucumán, apenas el 15 % pasó por un sistema de verificación técnica y la mayor parte de los que lo hacen son vehículos particulares en buenas condiciones. Añadió que en los controles que efectúa el Estado no se solicita la verificación técnica de los vehículos y tampoco se la exigen al transporte de pasajeros. Consideró que hay ómnibus interurbanos, transportes escolares y autos rurales que circulan en pésimas condiciones y atraviesan sin inconvenientes los controles de la Policía Vial.
En el afán de revertir esta afligente realidad, en marzo pasado, el Congreso Nacional modificó la ley de Tránsito Nº 24.449 para hacerla más severa. No obstante, todo intento será en vano si no se profundiza en la educación vial y si el Estado deja pasar por alto en los controles requisitos fundamentales para poder circular sin convertirse en un riesgo potencial para el prójimo. Si las penas no son onerosas, si la ley no es igual para todos y si no se educa, las muertes por accidentes seguirán en ascenso y los tucumanos seguiremos sin valorar la vida.




