30 Julio 2008 Seguir en 
RIO DE JANEIRO, Brasil.- La Policía de Río de Janeiro confirmó hoy que los restos encontrados a comienzos de mes frente a la costa del sudeste brasileño son del cura que desapareció en abril cuando intentaba marcar un récord mundial volando sujeto a globos inflados con helio.
La información fue divulgada por la Policía de Macaé, que leyó las conclusiones de los peritos forenses. "Estábamos casi seguros de que se trataba del sacerdote Adelir Antonio de Carli debido a varios elementos, como las ropas y los materiales usados en su viaje. El ADN sólo confirmó nuestras sospechas", reconoció el jefe policial, Daniel Bandeira.
La búsqueda del cura había culminado el 11 de mayo en Santa Catarina, cuando las autoridades consideraron que no había chances de encontrarlo luego de que decenas de bomberos, militares y voluntarios se movilizaran sin éxito durante tres semanas por aire, mar y tierra.
De Carli, de 42 años, pretendía volar durante 20 horas y marcar un récord para el libro Guinness, además de promover una campaña para construir una casa de oraciones.
El cura despegó el 20 de abril del puerto de Paranaguá elevado por casi 1.000 globos de fiesta inflados con helio, pero debido al mal tiempo los vientos le desviaron y lo llevaron mar adentro.
Su último contacto fue ocho horas después del despegue cuando realizó, mediante celular, un pedido de ayuda diciendo que había perdido las coordenadas de ubicación. El cadáver fue descubierto en el mar por un remolcador de la empresa Petrobras.
En enero, De Carli había viajado cuatro horas con globos desde Paraná hasta Argentina. Comandaba la Parroquia de Sao Cristóvao, en Paranaguá, y había creado la Pastoral Carretera, que apoyaba a camioneros. (AFP-NA-Reuters)
La información fue divulgada por la Policía de Macaé, que leyó las conclusiones de los peritos forenses. "Estábamos casi seguros de que se trataba del sacerdote Adelir Antonio de Carli debido a varios elementos, como las ropas y los materiales usados en su viaje. El ADN sólo confirmó nuestras sospechas", reconoció el jefe policial, Daniel Bandeira.
La búsqueda del cura había culminado el 11 de mayo en Santa Catarina, cuando las autoridades consideraron que no había chances de encontrarlo luego de que decenas de bomberos, militares y voluntarios se movilizaran sin éxito durante tres semanas por aire, mar y tierra.
De Carli, de 42 años, pretendía volar durante 20 horas y marcar un récord para el libro Guinness, además de promover una campaña para construir una casa de oraciones.
El cura despegó el 20 de abril del puerto de Paranaguá elevado por casi 1.000 globos de fiesta inflados con helio, pero debido al mal tiempo los vientos le desviaron y lo llevaron mar adentro.
Su último contacto fue ocho horas después del despegue cuando realizó, mediante celular, un pedido de ayuda diciendo que había perdido las coordenadas de ubicación. El cadáver fue descubierto en el mar por un remolcador de la empresa Petrobras.
En enero, De Carli había viajado cuatro horas con globos desde Paraná hasta Argentina. Comandaba la Parroquia de Sao Cristóvao, en Paranaguá, y había creado la Pastoral Carretera, que apoyaba a camioneros. (AFP-NA-Reuters)







