30 Julio 2008 Seguir en 
GINEBRA.- Tras nueve días de intenso debate, colapsaron las negociaciones para intentar salvar la Ronda de Doha y garantizar un acuerdo global de comercio. Desde 2001, los 149 países miembro de la Organización Mundial de Comercio (OMC) intentan establecer un sistema de comercio global y justo, que beneficie a los países en desarrollo. “Este año tampoco veremos el fin de la Ronda”, dijo ayer el representante de Nueva Zelanda. Según una fuente cercana a las conversaciones, Estados Unidos e India no aceptaron las propuestas de compromiso y se llegó a un callejón sin salida. La Ronda debía concluir en 2004, pero se estancó por los intereses contradictorios de los países exportadores agrícolas del sur y de productos industriales del norte.
Fue un fracaso colectivo, pero los más afectados serán los países en desarrollo, afirmó el comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Peter Mandelson. Según observadores, una propuesta relativamente desconocida y complicada llamada Mecanismo de Salvaguardas Especiales (MSE) fue el factor de quiebre de las discusiones. La Argentina y otras naciones emergentes opusieron férrea resistencia a suscribir el MSE, impulsado por siete potencias económicas, entre ellas Estados Unidos y Brasil.
Socios en entredicho
La disputa, donde las voces cantantes de uno y otro lado las llevaron EEUU y la India, encontró a la Argentina y a Brasil en veredas opuestas, lo cual provocó uno de los cortocircuitos comerciales más importantes de los últimos años entre ambos países socios del Mercosur. El canciller Jorge Taiana dijo que el fracaso significa una frustración para la Argentina. “Esta era la ronda del desarrollo para países como el nuestro”, admitió. Una de las principales trabas de las negociaciones radicó en el gigantesco volumen de U$S 40.000 millones anuales en subsidios que Estados Unidos da a sus agricultores, lo cual traba el ingreso de productos de los países menos avanzados, también hace más competitivos lo que exportan los agricultores norteamericanos. Empresarios argentinos de distintos sectores habían advertido sobre el perjuicio que las negociaciones causarían a las industrias sensibles del país. (DPA-AFP-NA-Reuter)
Fue un fracaso colectivo, pero los más afectados serán los países en desarrollo, afirmó el comisario de Comercio de la Unión Europea (UE), Peter Mandelson. Según observadores, una propuesta relativamente desconocida y complicada llamada Mecanismo de Salvaguardas Especiales (MSE) fue el factor de quiebre de las discusiones. La Argentina y otras naciones emergentes opusieron férrea resistencia a suscribir el MSE, impulsado por siete potencias económicas, entre ellas Estados Unidos y Brasil.
Socios en entredicho
La disputa, donde las voces cantantes de uno y otro lado las llevaron EEUU y la India, encontró a la Argentina y a Brasil en veredas opuestas, lo cual provocó uno de los cortocircuitos comerciales más importantes de los últimos años entre ambos países socios del Mercosur. El canciller Jorge Taiana dijo que el fracaso significa una frustración para la Argentina. “Esta era la ronda del desarrollo para países como el nuestro”, admitió. Una de las principales trabas de las negociaciones radicó en el gigantesco volumen de U$S 40.000 millones anuales en subsidios que Estados Unidos da a sus agricultores, lo cual traba el ingreso de productos de los países menos avanzados, también hace más competitivos lo que exportan los agricultores norteamericanos. Empresarios argentinos de distintos sectores habían advertido sobre el perjuicio que las negociaciones causarían a las industrias sensibles del país. (DPA-AFP-NA-Reuter)







