La frenética temporada de caza de dinosaurios
Los distintos enfoques de las autoridades respecto de las drogas hacen que sean inútiles los esfuerzos. Mientras tanto, crece el problema. Falta coherencia. Por Roberto Delgado -Prosecretario de Redacción
29 Julio 2008 Seguir en 
Dos enfoques muy distintos respecto del problema de adicción a las drogas tienen maniatadas a las autoridades. Mientras la visión de los funcionarios nacionales y de la Justicia busca despenalizar la tenencia para dejar de perseguir a los adictos, en la provincia, entre las Policías y los organismos nacionales como la Sedronar hay oposición a este proyecto porque se dice que facilitará las cosas a los narcotraficantes. "Esto nos dificulta el abordaje. La ocasión hace al ladrón. Sería como regalarle al paciente alcohólico whisky en botellitas pequeñas", dijo el secretario de Prevención y Asistencia de Adicciones de Tucumán, Alfredo Miroli.Un poco de todo esto se va a ver en las charlas y los debates que se realizan en las I Jornadas Internacionales sobre Avances Científicos en Adicciones, que se realizan hasta mañana en el Catalinas Park. Miroli, el organizador, puso el acento en el abordaje del tratamiento a los pacientes. Expone estudios que muestran el daño que producen las drogas en el organismo y participan especialistas como David Huanambal Jiménez, que habla de los efectos del "paco" en el organismo. También asisten policías, secretarios de la Sedronar y expertos en centros de asistencia y de internación, y representantes de ONG.
Varias ideas muestran las contradicciones. El psiquiatra Jiménez, al hablar sobre el pánico que está generando el "paco" (especialmente en Buenos Aires) por el poder destructivo que tiene esta sustancia, que supuestamente es una mezcla de residuos de cocaína con polvo de vidrio y otras cosas, dice que desde hace dos años se pide a las autoridades nacionales que hagan un estudio de esta droga. "No tenemos caracterizada la sustancia; ergo, si tenemos que hacer planes de rehabilitación, es imprescindible conocer los daños que produce el ?paco? ", dijo. O sea: aún no se sabe cómo está compuesto. Otro especialista, el inspector Francisco José Redondo Rodríguez, de España, contó que en Europa se trata de abordar el problema con una base de datos y un intercambio de informaciones, lo cual no existe en nuestro país; antes bien, las policías se celan y compiten entre sí para ver quién hace más y mejores operativos.
Más que contradicciones
La Nación y los jueces han señalado que la mayor parte de las veces estos operativos son contra adictos o contra "trafiadictos", que terminan siendo liberados porque los jueces dicen que se trata de un problema de salud, no de seguridad. Por su parte, los policías creen que los jueces y los funcionarios nacionales están equivocados. Como Miroli, piensan que despenalizar el consumo es liberar las tentaciones.
Pero el problema no se centra sólo en esta contradicción. Miroli habla de los daños que produce la droga. Lo hace desde hace muchos años, desde la presidencia de Carlos Menem, cuando era secretario nacional y él hacía el programa con los dibujos animados de "Fleco y Male", para advertir a los jóvenes de los estragos que causan los estupefacientes.
Hoy esa estrategia del miedo está siendo notoriamente avasallada por la mirada diferente de los jóvenes. Las encuestas lo dicen: la tolerancia social hacia la marihuana crece, de la mano de la facilidad para conseguir las drogas. La tolerancia se ve en todas partes: "¿para qué tomar y manejar, si podés fumar y volar?", se dice en broma, ante los controles de alcoholemia. "Fumar yerba hace bien al mate", dice un cartel en un negocio "rasta" en la porteña Villa del Parque, donde aclaran que no venden marihuana... "hasta que la legalicen". Así de tolerada fue la imagen de Jon Voight quedándose con el "porro" que debía compartir en la película "Perdidos en la noche" (de 1969) como los negocios que hoy venden legalmente marihuana en Amsterdam y recomiendan consumirla acompañado por alguien que no fume, así pueda llevar después al consumidor a su casa (como hace ahora la gente frente a los controles de alcoholemia).
Sobre esta base hay que mirar lo que vendrá. Miroli lo hace; pero, ¿asume la estrategia correcta? El dice que la tendencia del futuro son las drogas sintéticas y que en 2014 el fumador de "porros" será un dinosaurio. Haría falta que los policías se enteren, porque están cada vez más enfrascados en la temporada de caza de dinosaurios.




