Bra­sil aceptó una oferta que puede afectar a la Argentina

Se trata de un "cuchillazo por la espalda" al socio principal en el Mercosur, dijo un prestigioso analista brasileño a un diario paulista.

29 Julio 2008
Río de Janeiro.- Un prestigioso analista político brasileño tildó de “cuchillazo por la espalda a la Argentina” la decisión del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, de aceptar la propuesta de la dirección de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para alcanzar un acuerdo en la Ronda Doha. En un artículo publicado por el diario “Folha de Sao Paulo”, Clóvis Rossi apuntó además que esa decisión representa un giro drástico en la política adoptada por el gobierno de su país de priorizar las relaciones con los países en desarrollo.
“Al aceptar la propuesta de acuerdo presentada en la OMC, Lula tiró a la basura la política pro-sur que adoptó con vigor en los cinco años del gobierno”, sostuvo.
La oferta aceptada contempla, entre otras cosas, un recorte promedio del 54% en las tarifas aduaneras en la mitad de los productos industriales que importan los países emergentes. Hasta hace pocos días, Brasil rechazaba esa propuesta y defendía un recorte arancelario menor, para proteger las industrias de sus socios en el Mercosur, Argentina, Paraguay y Uruguay. “De pronto, Itamaraty (cancillería brasileña) dio la espalda a su aliado más importante en la región prioritaria para la diplomacia brasileña (el Mercosur y Sudamérica), sin que haya existido cualquier contrapartida significativa de los países ricos”, expresó Rossi.

El gobierno aislado
Según el analista, el golpe toma al gobierno de Cristina Fernández en su peor momento interno. Asimismo, opinó que la oposición argentina “seguramente usará la puñalada como señal de que el gobierno de los Kirchner está aislado externamente”. La propuesta aceptada por Brasil contempla la fijación de un techo de U$S 14.500 millones anuales para los subsidios otorgados por EEUU para sus productores agrícolas, lo que significa una “reducción microscópica” frente a los U$S 15.000 millones ofrecidos por Washington y rechazados por el G20, el grupo de países en desarrollo que tiene a Brasil como uno de sus líderes. “Brasil aceptó, lo que lleva a una de dos suposiciones: o el esfuerzo por un techo más bajo era juego de escena, o Lula cambió de rumbo para agradar a los ricos en lugar de solidarizarse con el sur. Cambiar de línea por una diferencia de U$S 500 millones no parece ser una justificación convincente”, concluyó.
Las negociaciones de Ginebra entre las siete grandes potencias comerciales sobre la liberalización de los mercados mundiales se hallan en un momento muy tenso, según el vocero de la OMC. “El equilibrio es muy frágil y el desenlace no es de ninguna manera seguro”, dijo Keith Rockwell. El mayor punto de discordia es el denominado Mecanismo de Salvaguarda Especial (MSE), que India quiere obtener para proteger sus mercados agrícolas. Los ministros de EEUU, Unión Europea, India, Brasil, Japón, Australia y China retomaron después de medianoche sus discusiones, después de una pausa de una hora y media, para buscar una solución al asunto. (AFP-NA)

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