¿Plan B? No hay
En el fondo, los industriales azucareros y los cañeros creen que los fondos del Banco Nación para impulsar una suba del precio del azúcar no llegarán nunca. Por Fernando García Soto - Redacción LA GACETA.
28 Julio 2008 Seguir en 
Se cruzaron en el acto por el 99º aniversario de la Estación Experimental, se saludaron con corrección y no escatimaron las sonrisas de rigor. Se prometieron seguir avanzando en acciones tendientes a impulsar una urgente suba del precio del azúcar, pero luego cada grupo anduvo por su lado. Los industriales azucareros y los cañeros tucumanos cumplen con todos los rituales del protocolo, pero desconfían unos de los otros pese a que están obligados a convivir en un mismo barco, que hoy se desplaza en un mar bastante embravecido. Por lo bajo y sin micrófono, algunos propietarios de ingenios admiten que no fue feliz la organización de la presente zafra, que ingresará en agosto en la etapa más productiva del proceso. Si no se presenta una catástrofe climática en lo que queda de este cálido invierno, en la presente temporada se producirán en Tucumán 230.000 toneladas más de azúcar que el año pasado. Tal incremento en los volúmenes se percibe, puesto que los 15 ingenios de la provincia ya llevan elaboradas 80.000 toneladas más que a igual fecha del año pasado. Si bien este año también se registraron heladas, de ninguna manera fueron comparables con el fenómeno histórico del año pasado. "No habrá caídas de los rindes este año, porque la caña que resultó helada ya fue molida; al contrario, esperamos un aumento del rendimiento", deslizó un industrial. Si esta evolución se concreta, la zafra será todo un éxito en lo productivo, lo que obligará a un manejo cuidadoso y certero de los excedentes. El tema es si los encargados de ejecutar las estrategias del sector azucarero estarán a la altura del desafío, o si dejarán que el mercado actúe, como hicieron este año, al menos hasta ahora.
El diagnóstico de los industriales para resolver la crisis azucarera actual es simple: se necesitan $ 200 millones para inmovilizar 300.000 toneladas de azúcar, de manera que se equilibren la oferta y la demanda del producto en el mercado interno, y aumenten los precios -y los ingresos de todos-. Para lograr este propósito, el Gobierno tucumano diseñó un plan que incluye la participación de los bancos Macro, BICE y Nación. Los dos primeros aportarían en conjunto $ 90 millones para warrants, mientras que la entidad oficial prestaría $ 100 millones a los ingenios para que estos compren azúcar a los cañeros y establezcan así un precio sostén, de alrededor de $ 70 la bolsa. Los ingenios también aplicarían un esquema similiar con fondos propios, por unos $ 10 millones.
Encrucijada
El problema son los plazos y la burocracia. Tomar créditos en los entidades privadas puede ser un trámite sencillo, porque se trata de líneas que se asientan en azúcar físico. Lo del Banco Nación se presenta más complejo, porque esta institución financiera no se caracteriza precisamente por responder de inmediato a las demandas de los sectores productivos, aun cuando las empresas involucradas cumplan con todos los requisitos. De hecho, entre los cañeros y los industriales hay bastante pesimismo sobre la viabilidad de esta alternativa. En concreto, los más conocedores de estas cuestiones creen que finalmente los fondos del Nación -si los pone a disposición- no llegarán a tiempo. En este escenario, serán importantes la reacción de la dirigencia y la estrategia que se diseñe para compensar el desequibrio. Pero por ahora, queda claro que no hay un plan B.




