27 Julio 2008 Seguir en 
El séptimo arte no se rinde. Después del bajón que sufrió entre 1990 y 2007, el negocio del cine brilla de nuevo. Atrás quedaron las imágenes quejumbrosas de dos películas italianas que mostraron la nostalgia de la muerte del cine de barrio y de pueblo: "Splendor", de Ettore Scola, y "Cinema Paradiso", de Giuseppe Tornatore. Hoy, vuelven a verse en Tucumán las colas frente a los afiches que anuncian las flamentes películas y los estrenos han comenzado a realizarse en forma simultánea con Buenos Aires.
Sucede que la inauguración de dos modernos complejos de cine en Yerba Buena ha provocado una suerte de renacimiento del séptimo arte en la provincia. "Tucumán es una de las 10 ciudades más grandes de la Argentina. Pero le faltaba un salto de categoría en materia de complejos de cines. Hasta ahora, existía la paradoja de que siendo Tucumán una ciudad tan grande, tenía menos cines que Salta, por ejemplo. Y, por lo tanto, el potencial de la plaza se veía limitado en función de la cantidad de salas habilitadas", señaló Francisco Crespi, gerente de ventas de Warner Bros. Esta situación cambió radicalmente. "Ahora hemos registrado un repunte sustancial en la venta de entradas en Tucumán", dijo. Y agregó: "Tucumán se ha puesto a tono con plazas como la de Mar del Plata, que son ciudades tan grandes como Tucumán y que hasta ahora triplicaban el nivel de ventas de entradas de cines".
Un nuevo mapa
Claro que la apertura de las nuevas salas ha provocado un cambio en el mapa de los cines de la provincia. De hecho, el grueso de los cines se ha desplazado a Yerba Buena o a la zona sur de la ciudad. Así, en el centro, sólo quedaron cuatro salas: las dos del Atlas (en Monteagudo al 200) y las dos del Majestic (en 24 de Septiembre al 600). Son cines tradicionales, que datan de los años 80. En Yerba Buena, en cambio, hay 11 salas. El complejo Sunstar Cinema, ubicado en el shoping El Portal (Universo y Cariola), tiene seis recintos dotados de la última tecnología en sonido digital e imagen, además de cómodas y amplias butacas. En tanto, en el recientemente inaugurado shopping Solar del Cerro (avenida Aconquija al 1.300), se encuentra el complejo Cines del Solar, dotado de cinco modernas salas. Finalmente, en la zona sur (avenida Roca al 3.400, se encuentran las cuatro salas del Cinemacenter). En total, hay en Tucumán 19 salas.
Desde su apertura, los nuevos cines trabajaron con una gran afluencia de gente. "Apostamos a recuperar la magia del séptimo arte. Por eso, no sólo vamos a proyectar películas taquilleras, sino también las producciones del cine europeo, asiático o iraní, que antes no llegaban a Tucumán", señaló Graciela de Gorban, propietaria y encargada del complejo.
Esta suerte de recambio del cine ya está provocando beneficios que hasta no hace mucho parecían imposibles. "Aunque parezca mentira, los nuevos complejos de Yerba Buena han generado un efecto rebote que también beneficia a mis salas. Desde hace un par de semanas estamos trabajando muy bién", señaló Roberto Abdenur, propietario del cine Atlas.
Según el empresario, el público empezará a estratificarse. "Esta bién que esto suceda. Seguramente a nuestras salas vendrán aquellos jóvenes estudiantes que no puedan pagar una entrada más cara, o los adultos que no puedan trasladarse hasta Yerba Buena. Hay más variedad. Ahora se puede optar", agregó. Claro que este furor llegó también en una época de gran afluencia de público como son las vacaciones de invierno. "Estamos en plena temporada alta. Ojalá que este auge por los estrenos se mantenga en los meses por venir", señaló. Según Abdenur, la competencia es sana y beneficia a todos. "Nunca pensé en cerrar. Este es el negocio por el que mi familia siempre aposto y yo voy a seguir luchando hasta cuando ya no pueda más", dijo.
Sucede que la inauguración de dos modernos complejos de cine en Yerba Buena ha provocado una suerte de renacimiento del séptimo arte en la provincia. "Tucumán es una de las 10 ciudades más grandes de la Argentina. Pero le faltaba un salto de categoría en materia de complejos de cines. Hasta ahora, existía la paradoja de que siendo Tucumán una ciudad tan grande, tenía menos cines que Salta, por ejemplo. Y, por lo tanto, el potencial de la plaza se veía limitado en función de la cantidad de salas habilitadas", señaló Francisco Crespi, gerente de ventas de Warner Bros. Esta situación cambió radicalmente. "Ahora hemos registrado un repunte sustancial en la venta de entradas en Tucumán", dijo. Y agregó: "Tucumán se ha puesto a tono con plazas como la de Mar del Plata, que son ciudades tan grandes como Tucumán y que hasta ahora triplicaban el nivel de ventas de entradas de cines".
Un nuevo mapa
Claro que la apertura de las nuevas salas ha provocado un cambio en el mapa de los cines de la provincia. De hecho, el grueso de los cines se ha desplazado a Yerba Buena o a la zona sur de la ciudad. Así, en el centro, sólo quedaron cuatro salas: las dos del Atlas (en Monteagudo al 200) y las dos del Majestic (en 24 de Septiembre al 600). Son cines tradicionales, que datan de los años 80. En Yerba Buena, en cambio, hay 11 salas. El complejo Sunstar Cinema, ubicado en el shoping El Portal (Universo y Cariola), tiene seis recintos dotados de la última tecnología en sonido digital e imagen, además de cómodas y amplias butacas. En tanto, en el recientemente inaugurado shopping Solar del Cerro (avenida Aconquija al 1.300), se encuentra el complejo Cines del Solar, dotado de cinco modernas salas. Finalmente, en la zona sur (avenida Roca al 3.400, se encuentran las cuatro salas del Cinemacenter). En total, hay en Tucumán 19 salas.
Desde su apertura, los nuevos cines trabajaron con una gran afluencia de gente. "Apostamos a recuperar la magia del séptimo arte. Por eso, no sólo vamos a proyectar películas taquilleras, sino también las producciones del cine europeo, asiático o iraní, que antes no llegaban a Tucumán", señaló Graciela de Gorban, propietaria y encargada del complejo.
Esta suerte de recambio del cine ya está provocando beneficios que hasta no hace mucho parecían imposibles. "Aunque parezca mentira, los nuevos complejos de Yerba Buena han generado un efecto rebote que también beneficia a mis salas. Desde hace un par de semanas estamos trabajando muy bién", señaló Roberto Abdenur, propietario del cine Atlas.
Según el empresario, el público empezará a estratificarse. "Esta bién que esto suceda. Seguramente a nuestras salas vendrán aquellos jóvenes estudiantes que no puedan pagar una entrada más cara, o los adultos que no puedan trasladarse hasta Yerba Buena. Hay más variedad. Ahora se puede optar", agregó. Claro que este furor llegó también en una época de gran afluencia de público como son las vacaciones de invierno. "Estamos en plena temporada alta. Ojalá que este auge por los estrenos se mantenga en los meses por venir", señaló. Según Abdenur, la competencia es sana y beneficia a todos. "Nunca pensé en cerrar. Este es el negocio por el que mi familia siempre aposto y yo voy a seguir luchando hasta cuando ya no pueda más", dijo.











