12 Julio 2008 Seguir en 
Su profesión es hacer reír, pero terminó provocando el llanto. Un hombre que trabaja de animador de fiestas infantiles en el sur de la provincia como payaso fue detenido. Se lo acusa de haber estado en más de $ 70.000 pesos a la firma comercial Castillo, en connivencia con una empleada de la empresa, que también fue arrestada.
El contador Teodosio Barrionuevo, gerente operativo de la sucursal Concepción de Castillo declaró ante la fiscala Cecilia Tasquer de Villaluenga, afirmó que habían sido víctimas de maniobras ilegales perpetradas con documentación falsa. Dijo que delincuentes habían obtenido créditos mediante los cuales habían comprado gran cantidad de electrodomésticos. Según el informe oficial, se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo cuando conminaron a las personas que figuraban en la documentación para que pagaran, y estas aseguraron que no habían realizado ninguna compra en la firma.
Barrionuevo presentó documentación con la identidad de 22 personas que, entre otros objetos, habían adquirido cámaras fotográficas, ventiladores, acondicionadores de aire, celulares, estéreos para autos, máquinas de coser, batidoras, lavarropas, monitores de LCD, reproductores de DVD, cubiertas para autos, heladeras, equipos de música y televisores. Los oficiales Sergio González, Juan Carlos Rojas, Ramón Ramírez y Silvana Suárez, y los comisarios Antonio Ramón Quinteros, Carlos Carabajal y Fernando Soria comenzaron a investigar.
Las declaraciones
Los policías constataron que los mencionados en la documentación entregada no habían efectuado compras. Luego tomaron declaración a los empleados de la firma, quienes sospecharon de una compañera, que había, según la Policía, autorizado operaciones a pesar de que algunos de ellos habían advertido que la documentación no era correcta. Los empleados también dijeron que la mujer había trabado amistad con un hombre, que visitaba el comercio, y quien le daba la documentación. Los policías también descubrieron que un grupo de hombres, que según ellos eran cómplices de los otros dos sospechosos, habían visitado a varias personas diciéndoles que trabajaban para el Gobierno y que podrían hacerles obtener créditos para compras de mercadería, pero que antes debían entregarles sus respectivos DNI. El juez Raúl Fermoselle, a pedido del fiscal subrogante Edgardo Sánchez, ordenó varios allanamientos. Los policías así recuperaron gran parte de los electrodomésticos y secuestraron documentación, incluidas tirillas de constancia de DNI en trámite libradas por el juez de Paz de Alberdi, Omar López. Finalmente, los policías detuvieron a un sospechoso, conocido como “El Payaso Tuerquita”, a quien los empleados de Castillo reconocieron como la persona que sería la cómplice de la jefa de créditos. La mujer también fue arrestada, pero tras declarar recuperó su libertad, aunque continúa imputada. El hombre, en tanto, permanece en la comisaría de Concepción.
El caso de Alberdi
En tanto, siguen apareciendo presuntas víctimas de maniobras ilegales en las que estaría involucrado el juez de Paz de Alberdi. Por el caso hay dos mujeres detenidas.
Olga Díaz, de Los Arroyo dijo que personas desconocidas percibieron durante tres meses los haberes de jubilada de su madre difunta Elena Salina de Díaz. La maniobra habría sido perpetrada también con una tirilla de gestión de DNI del Juzgado de Paz de Alberdi. Viviana Elías y Aída Pena fueron arrestadas en una sucursal bancaria cuando intentaban percibir por segunda vez los haberes de una jubilada fallecida en mayo. Elías, pareja del juez de Paz, tenía innumerables tirillas de documentos de identidad y papeles de préstamos gestionados. Todas, según la Justicia, llevaban sellos del Juzgado de Paz de Alberdi. (C)
El contador Teodosio Barrionuevo, gerente operativo de la sucursal Concepción de Castillo declaró ante la fiscala Cecilia Tasquer de Villaluenga, afirmó que habían sido víctimas de maniobras ilegales perpetradas con documentación falsa. Dijo que delincuentes habían obtenido créditos mediante los cuales habían comprado gran cantidad de electrodomésticos. Según el informe oficial, se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo cuando conminaron a las personas que figuraban en la documentación para que pagaran, y estas aseguraron que no habían realizado ninguna compra en la firma.
Barrionuevo presentó documentación con la identidad de 22 personas que, entre otros objetos, habían adquirido cámaras fotográficas, ventiladores, acondicionadores de aire, celulares, estéreos para autos, máquinas de coser, batidoras, lavarropas, monitores de LCD, reproductores de DVD, cubiertas para autos, heladeras, equipos de música y televisores. Los oficiales Sergio González, Juan Carlos Rojas, Ramón Ramírez y Silvana Suárez, y los comisarios Antonio Ramón Quinteros, Carlos Carabajal y Fernando Soria comenzaron a investigar.
Las declaraciones
Los policías constataron que los mencionados en la documentación entregada no habían efectuado compras. Luego tomaron declaración a los empleados de la firma, quienes sospecharon de una compañera, que había, según la Policía, autorizado operaciones a pesar de que algunos de ellos habían advertido que la documentación no era correcta. Los empleados también dijeron que la mujer había trabado amistad con un hombre, que visitaba el comercio, y quien le daba la documentación. Los policías también descubrieron que un grupo de hombres, que según ellos eran cómplices de los otros dos sospechosos, habían visitado a varias personas diciéndoles que trabajaban para el Gobierno y que podrían hacerles obtener créditos para compras de mercadería, pero que antes debían entregarles sus respectivos DNI. El juez Raúl Fermoselle, a pedido del fiscal subrogante Edgardo Sánchez, ordenó varios allanamientos. Los policías así recuperaron gran parte de los electrodomésticos y secuestraron documentación, incluidas tirillas de constancia de DNI en trámite libradas por el juez de Paz de Alberdi, Omar López. Finalmente, los policías detuvieron a un sospechoso, conocido como “El Payaso Tuerquita”, a quien los empleados de Castillo reconocieron como la persona que sería la cómplice de la jefa de créditos. La mujer también fue arrestada, pero tras declarar recuperó su libertad, aunque continúa imputada. El hombre, en tanto, permanece en la comisaría de Concepción.
El caso de Alberdi
En tanto, siguen apareciendo presuntas víctimas de maniobras ilegales en las que estaría involucrado el juez de Paz de Alberdi. Por el caso hay dos mujeres detenidas.
Olga Díaz, de Los Arroyo dijo que personas desconocidas percibieron durante tres meses los haberes de jubilada de su madre difunta Elena Salina de Díaz. La maniobra habría sido perpetrada también con una tirilla de gestión de DNI del Juzgado de Paz de Alberdi. Viviana Elías y Aída Pena fueron arrestadas en una sucursal bancaria cuando intentaban percibir por segunda vez los haberes de una jubilada fallecida en mayo. Elías, pareja del juez de Paz, tenía innumerables tirillas de documentos de identidad y papeles de préstamos gestionados. Todas, según la Justicia, llevaban sellos del Juzgado de Paz de Alberdi. (C)







