11 Julio 2008 Seguir en 
Lucas González, uno de los seis reos que se presentaron hoy ante el juez Juan Francisco Pisa para denunciar los castigos que supuestamente reciben los reclusos de la Unidad de Máxima Seguridad, denunció que fue golpeado por los guardicárceles que lo trasladaron desde el Penal de Villa Urquiza hacia Tribunales.
Incluso, el acusado del crimen de María Fernanda Chaila era incomodado por los efectivos mientras declaraba ante los periodistas. En ese interín, la fotógrafa y el cronista de LA GACETA también fueron empujados por los integrantes del grupo "Lagarto", el cuerpo de elite del Servicio Penintenciario.
Después de González, declararon otros cinco reclusos, quienes habrían confirmado las vejaciones que supuestamente recibieron. Roberto Guyot, director de Institutos Penales, no atendió los llamados para dar a conocer su versión de los hechos.
Mega procedimiento
Esta mañana, la Policía montó un mega operativo en el palacio judicial para recibir a los presos, quienes el jueves habían provocado una revuelta en la prisión a fin de denunciar los maltratos a los que son sometidos, según dijeron. Justamente, la visita se ordenó ayer, cuando dos de los internos se subieron al techo para protestar.
Miguel Angel Valor -condenado por robo- y José Ariel Pérez -procesado por homicidio- burlaron los controles y llegaron hasta lo más alto de la unidad, donde se mantuvieron durante varias horas.
"Queremos que nos den de comer como la gente y que los guardias nos dejen de pegar", gritaban. Los familiares de Valor y Pérez ratificaron sus dichos y aseguraron que los otros 28 reclusos de esa unidad (hay 30 personas alojadas allí) también son castigados.
Pisa intervino en el caso y envió un fax a las autoridades de la cárcel, a las que les solicitó el traslado a Tribunales, requerimiento que se concretó esta mañana y que se prolongó hasta el mediodía. LA GACETA.com ©
Incluso, el acusado del crimen de María Fernanda Chaila era incomodado por los efectivos mientras declaraba ante los periodistas. En ese interín, la fotógrafa y el cronista de LA GACETA también fueron empujados por los integrantes del grupo "Lagarto", el cuerpo de elite del Servicio Penintenciario.
Después de González, declararon otros cinco reclusos, quienes habrían confirmado las vejaciones que supuestamente recibieron. Roberto Guyot, director de Institutos Penales, no atendió los llamados para dar a conocer su versión de los hechos.
Mega procedimiento
Esta mañana, la Policía montó un mega operativo en el palacio judicial para recibir a los presos, quienes el jueves habían provocado una revuelta en la prisión a fin de denunciar los maltratos a los que son sometidos, según dijeron. Justamente, la visita se ordenó ayer, cuando dos de los internos se subieron al techo para protestar.
Miguel Angel Valor -condenado por robo- y José Ariel Pérez -procesado por homicidio- burlaron los controles y llegaron hasta lo más alto de la unidad, donde se mantuvieron durante varias horas.
"Queremos que nos den de comer como la gente y que los guardias nos dejen de pegar", gritaban. Los familiares de Valor y Pérez ratificaron sus dichos y aseguraron que los otros 28 reclusos de esa unidad (hay 30 personas alojadas allí) también son castigados.
Pisa intervino en el caso y envió un fax a las autoridades de la cárcel, a las que les solicitó el traslado a Tribunales, requerimiento que se concretó esta mañana y que se prolongó hasta el mediodía. LA GACETA.com ©







