09 Julio 2008 Seguir en 
“La verdad es que tuvimos suerte. Vinieron a buscar plata, pero no la encontraron. Casi nos matan a todos para robar un celular”, relató Juan Carlos Ledesma, responsable de un obrador ubicado en el barrio Echeverría y que ayer fue asaltado por tres hombres.
A las 16, aproximadamente, los obreros empezaban a reunirse en una casa ubicada en pasaje Luis Sáenz Peña al 2.400 para cobrar su salario. “Estábamos charlando y vimos aparecer a tres hombres. Sacaron sus armas y nos hicieron ingresar a todos. Querían la plata de los sueldos”, relató Ledesma.
El responsable del obrador comentó que los asaltantes, después de haber reducido a por lo menos 25 trabajadores, comenzaron a exigirles que se les entregara el dinero. “No les podíamos hacer entender que no habían llegado los dueños de la empresa para pagarnos. Se enojaron y golpearon a Víctor Chamorro y a Abel Montero. Cuando se dieron cuenta de que no les mentíamos, agarraron un celular y se fueron”, expresó Ledesma.
Los delincuentes, según comentaron los vecinos, huyeron en un automóvil color bordó que los esperaba en una esquina. “Insisto en que por suerte no nos pasó nada. Los tipos estos estaban armados hasta los dientes”, expresó el responsable del obrador.
Los pesquisas que investigan el hecho no tienen dudas de que se trató de una entregada. “Los delincuentes no sólo sabían que iban a pagar los sueldos, sino que además ubicaron perfectamente el obrador”, explicó una fuente policial.
Los vecinos, en cambio, no se sorprendieron. “En esta zona se producen robos y arrebatos todos los días. La vigilancia policial es nula. Los choros se creen los dueños del barrio”, expresó Juan Ignacio Medina, vecino desde la zona.
María Laura de Jiménez, en cambio, sostuvo que el asalto de ayer es una muestra más de que en el Echeverría, los delincuentes no tienen códigos. “Cómo es posible que se quieran quedar con el dinero de los obreros. Seguro que ganan tres mangos y sólo viven de esa suma de dinero y estos desgraciados se lo quieren quitar”, señaló.
A las 16, aproximadamente, los obreros empezaban a reunirse en una casa ubicada en pasaje Luis Sáenz Peña al 2.400 para cobrar su salario. “Estábamos charlando y vimos aparecer a tres hombres. Sacaron sus armas y nos hicieron ingresar a todos. Querían la plata de los sueldos”, relató Ledesma.
El responsable del obrador comentó que los asaltantes, después de haber reducido a por lo menos 25 trabajadores, comenzaron a exigirles que se les entregara el dinero. “No les podíamos hacer entender que no habían llegado los dueños de la empresa para pagarnos. Se enojaron y golpearon a Víctor Chamorro y a Abel Montero. Cuando se dieron cuenta de que no les mentíamos, agarraron un celular y se fueron”, expresó Ledesma.
Los delincuentes, según comentaron los vecinos, huyeron en un automóvil color bordó que los esperaba en una esquina. “Insisto en que por suerte no nos pasó nada. Los tipos estos estaban armados hasta los dientes”, expresó el responsable del obrador.
Los pesquisas que investigan el hecho no tienen dudas de que se trató de una entregada. “Los delincuentes no sólo sabían que iban a pagar los sueldos, sino que además ubicaron perfectamente el obrador”, explicó una fuente policial.
Los vecinos, en cambio, no se sorprendieron. “En esta zona se producen robos y arrebatos todos los días. La vigilancia policial es nula. Los choros se creen los dueños del barrio”, expresó Juan Ignacio Medina, vecino desde la zona.
María Laura de Jiménez, en cambio, sostuvo que el asalto de ayer es una muestra más de que en el Echeverría, los delincuentes no tienen códigos. “Cómo es posible que se quieran quedar con el dinero de los obreros. Seguro que ganan tres mangos y sólo viven de esa suma de dinero y estos desgraciados se lo quieren quitar”, señaló.







