Aserraron los barrotes sin que nadie lo advirtiera

Increible fuga. Tres hombres escaparon de un calabozo.

08 Julio 2008
Trabajaron arduamente durante varias horas hasta que, cerca de las 3 de ayer, lograron terminar de limar los barrotes del ventiluz de los calabozos de la comisaría de Lules. Así fue como tres detenidos, dos de ellos imputados de abuso sexual, lograron escapar durante la madrugada sin que nadie lo notara.
"El domingo fue día de visita y, por lo que sospechamos, alguien les entregó a los acusados una lima con la que lograron cortar los barrotes", dijo el comisario mayor Juan Rodríguez, jefe de la Unidad Regional Oeste.
Los evadidos, Luis Rivadeneira y Héctor Espeche, a quienes ya se les había dictado prisión preventiva, y el contraventor Alejandro Guzmán, aprovecharon una distracción del carcelero para huir por los fondos del calabozo, ubicado a unos diez metros de la comisaría."Evidentemente estaban al tanto del movimiento de quien estaba de guardia. Aprovecharon un descuido de esta persona y huyeron", explicó Rodríguez.
Según confirmaron fuentes policiales, salvo el contraventor, los otros dos evadidos, desde varias semanas, esperaban ser trasladados al penal de Villa Urquiza. "No se habían completado todos los trámites de rigor. Los tres detenidos fueron alojados en esta dependencia por mayor seguridad", agregó, preocupado, el jefe de la Regional Oeste.Por orden de la fiscala VIII de Instrucción Adriana del Carmen Giannoni, el ayudante fiscal Carlos Bustos Morón, se trasladó hasta la comisaría y realizó una inspección in situ. El cuartelero y el oficial de guardia, cuyos nombres no fueron informados, fueron aprehendidos por orden de la Justicia.
Además, el jefe de Policía, Hugo Sánchez, ordenó realizar una investigación interna para determinar la responsabilidad de los hombres de la comisaría en la evasión de los detenidos. "Vamos a investigar a fondo lo sucedido y, si hay responsabilidad de los policías, vamos a ser inflexibles", aseveró el funcionario.
Rodríguez aseguró que, después de que se conoció la fuga de los presos, personal de la Brigada Oeste, del Grupo de Infantería y de la comisaría de Lules, buscaron a los evadidos en San Pablo y Famaillá, además de esa localidad.
Los vecinos estaban sorprendidos. "No escuchamos absolutamente nada. Nos enteramos a la mañana, cuando se notó un importante movimiento de uniformados y los gritos de los jefes", aseguró María Luisa, una vecina de la comisaría.
Carlos Jiménez, se encontraba en la plaza principal de Lules, ubicada enfrente de la comisaría. "Cuando el canillita me contó lo que había pasado no lo podía creer. Parecía el guión de una película. Lo único que espero es que los atrapen pronto porque es gente peligrosa".

Tamaño texto
Comentarios
NOTICIAS RELACIONADAS
Comentarios