05 Julio 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES/CORDOBA.- Los investigadores del crimen de Nora Dalmasso dieron con una prueba que puede ser la llave para resolver el caso: hallaron el ADN de un hombre que mantuvo relaciones íntimas con la víctima en la noche del asesinato, supuestamente, el mismo que la mató. Según fuentes del caso, los analistas del FBI detectaron el mismo código genético en las muestras que encontraron en el cuerpo de Dalmasso, en la sábana de la cama donde apareció muerta y en el cinturón de la bata con la que fue ahorcada.
Aunque se desconoce cuál fue el material del que se extrajo el ADN, los investigadores aseguran que las huellas delatan quién estuvo presente en el lugar y en el momento en que se cometió el homicidio. “Probablemente, estemos ante el principal sospechoso”, señala el informe. Para dar con el nombre de esa persona, el FBI deberá comparar el rastro genético encontrado con el de los dos imputados en el caso: el hijo de “Norita”, Facundo Macarrón, y el pintor Gastón Zárate. Para mayor seguridad, se lo cotejará también con el ADN de los hombres que, se sabe, estuvieron en la habitación donde mataron a Dalmasso, para descartar que hubiesen contaminado la escena. Los investigadores están seguros de que las muestras no corresponden al viudo, Marcelo Macarrón, ya que este se encontraba en Punta del Este el día del homicidio.
La mujer fue hallada muerta el 26 de noviembre de 2006 en su dormitorio, en su casa del country Villa Golf, en Río Cuarto. La habían estrangulado con el cinturón de la bata de cama.
Enrique Zabala, defensor de Zárate, señaló que, de la traducción del informe de las muestras de ADN analizadas por el FBI, surge un patrón genético predominante, que en principio permitirá individualizar al culpable. “Con esto se podrá conocer el nombre del responsable”, recalcó el letrado y aseguró que Marcelo Brito, abogado de Facundo Macarrón, “ya sabe quién es el homicida, porque ya tiene el patrón de sus clientes. El único que no lo sabe es el fiscal Javier Di Santo”, criticó.
El cotejo de ADN no demandará tanto tiempo como los primeros cinco informes, producidos en distintas fechas, pero que llegaron a la Fiscalía tras 17 meses de espera. No obstante, primero el Ceprocor debe confirmar, formalmente, si conserva sangre de las personas a las que se les practicaron análisis en Córdoba, entre los que figuran 24 hombres que estuvieron en la escena del crimen. (DyN)
Aunque se desconoce cuál fue el material del que se extrajo el ADN, los investigadores aseguran que las huellas delatan quién estuvo presente en el lugar y en el momento en que se cometió el homicidio. “Probablemente, estemos ante el principal sospechoso”, señala el informe. Para dar con el nombre de esa persona, el FBI deberá comparar el rastro genético encontrado con el de los dos imputados en el caso: el hijo de “Norita”, Facundo Macarrón, y el pintor Gastón Zárate. Para mayor seguridad, se lo cotejará también con el ADN de los hombres que, se sabe, estuvieron en la habitación donde mataron a Dalmasso, para descartar que hubiesen contaminado la escena. Los investigadores están seguros de que las muestras no corresponden al viudo, Marcelo Macarrón, ya que este se encontraba en Punta del Este el día del homicidio.
La mujer fue hallada muerta el 26 de noviembre de 2006 en su dormitorio, en su casa del country Villa Golf, en Río Cuarto. La habían estrangulado con el cinturón de la bata de cama.
Enrique Zabala, defensor de Zárate, señaló que, de la traducción del informe de las muestras de ADN analizadas por el FBI, surge un patrón genético predominante, que en principio permitirá individualizar al culpable. “Con esto se podrá conocer el nombre del responsable”, recalcó el letrado y aseguró que Marcelo Brito, abogado de Facundo Macarrón, “ya sabe quién es el homicida, porque ya tiene el patrón de sus clientes. El único que no lo sabe es el fiscal Javier Di Santo”, criticó.
El cotejo de ADN no demandará tanto tiempo como los primeros cinco informes, producidos en distintas fechas, pero que llegaron a la Fiscalía tras 17 meses de espera. No obstante, primero el Ceprocor debe confirmar, formalmente, si conserva sangre de las personas a las que se les practicaron análisis en Córdoba, entre los que figuran 24 hombres que estuvieron en la escena del crimen. (DyN)







