Harán una evaluación psicológica a la familia del tucumano asesinado en Santiago

El hombre había denunciado una estafa millonaria en Rentas. "Quieren hacer pasar un crimen por suicidio", denunció el abogado. Sin paz. De nuestro enviado especial, Gustavo Rodríguez.

PIDEN JUSTICIA. Los parientes de Raúl Domínguez marcharon por la plaza portanto velas encendidas. LA GACETA/ OSVALDO RIPOLL
PIDEN JUSTICIA. Los parientes de Raúl Domínguez marcharon por la plaza portanto velas encendidas. LA GACETA/ OSVALDO RIPOLL
04 Julio 2008
La familia de Raúl Domínguez, el tucumano que fue asesinado tras haber denunciado una millonaria estafa en la Dirección General de Rentas de Santiago del Estero, no tiene paz. Anoche, sus parientes fueron notificados que serán sometidos a una pericia psicológica para determinar la personalidad de la víctima.

"Es una aberración lo que están haciendo con esta gente. Después de haber esperado más de 40 días para poder reconocer la ropa de Domínguez, ahora reciben un nuevo baldazo de agua fría", se quejó el abogado José Eduardo Hererra, representante legal de los familiares.

Según el profesional, esta medida -que fue ordenada por el juez Abelardo Basbús- tiene intencionalidad. "Entendemos que querrán averiguar si era un hombre depresivo para tratar de hacer pasar el crimen por un suicidio", añadió el letrado.

El hombre vivía en Santiago desde hace más de 30 años y trabajaba en Rentas de esa provincia. A mediados de abril -según los familiares- descubrió que en la sección Sellos y Timbrados y en el Departamento de Control de Receptoría se estaban cometiendo irregularidades.

Desapareció el 13 de mayo, días después de haber realizado la grave denuncia. El 26 de ese mes, en un descampado ubicado a cuatro cuadras de su casa, la Policía encontró el cuerpo mutilado de un hombre que, por la ropa, los parientes sospechaban que se trataba de Domínguez. LA GACETA.com ©

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