04 Julio 2008 Seguir en 
“Fue ahí, ahí mismo”. Las palabras de la nena terminaron de confirmar lo que los investigadores sospechaban: un nuevo ataque del violador serial que desde hace meses aterroriza a los vecinos de la zona sur de la capital. La violación se concretó en febrero, y es investigada por el fiscal Alejandro Noguera, pero luego de que se comparó el relato de la nena con el de otra adolescente atacada semanas después se verificó que el agresor había sido el mismo. De esta forma ascienden a seis los casos que tienen como protagonista al abusador serial.
La similitud entre ambos casos alertó a los investigadores, que decidieron comprobar las sospechas. Por tal motivo le pidieron a la nena que los guiara desde el lugar en el que fue raptada hasta donde la atacaron. Acompañada por una psicóloga, la menor brindó detalles y señaló un monte. Fue en ese momento cuando quienes estaban con ella tuvieron la certeza de que el agresor era uno solo, ya que en ese lugar se había concretado otra violación.
Los investigadores, al mando de los comisarios Hugo Cabezas y Miguel Gómez sobre la base de un informe que prepararon especialistas del Departamento de Análisis Criminal de la Policía Judicial de Córdoba. Estos, luego de analizar los testimonios de las víctimas, llegaron a la conclusión de que están en presencia de un violador serial. Lo que se sabe es que el atacante tendría unos 30 años, y que es una persona pulcra. Se moviliza indistintamente en una moto pequeña o en una bicicleta. Lleva una mochila en la que carga una botellita de agua, una toalla y una soga para atar a las víctimas. El hombre hace un estudio previo de la zona en la que va a atacar y elige a la víctima con antelación, o sea, dijeron los especialistas, no actúa “al voleo”. Es muy delicado con las víctimas, hasta que las viola. En ese momento su violencia aflora y, según los especialistas, puede llegar a matar en cualquier momento. Pero sus raptos de ira se desvanecen rápidamente ya que luego de las violaciones, traslada a las víctimas hasta una zona cercana a sus hogares, donde las abandona.
Por el momento, tres fiscales trabajan para tratar de encontrar al abusador serial: Adriana Giannoni, María de las Mercedes Carrizo y Carlos Albaca. Ellos están recibiendo colaboración además de los fiscales Guillermo Herrera y Teresita Marnero. Ahora se sumará Noguera. Sobre la base del informe elaborado en Córdoba, los investigadores lograron reducir el ámbito de la búsqueda ya que trazaron un perfil muy definido del sospechoso. Y, a pesar de que la zona es extensa, los policías tucumanos confían en que con la nueva información podrán avanzar.
En Tribunales se está haciendo un chequeo pormenorizado de causas relacionadas con abusos en la zona sur de la provincia. Hasta el momento se revisaron los casos producidos entre 2005 y 2007. El lunes empezaron a estudiar los que fueron cometidos entre 2000 y 2007. De esta forma intentan determinar si el individuo atacó en otras ocasiones. También son conscientes de que hay cifras negras, es decir casos que no fueron denunciados. Esta semana se conocería el perfil genético del sujeto, que es investigado por la fiscala Carrizo. Si coincide con el que ya tiene en su poder la fiscala Giannoni ya no serán necesarias nuevas pruebas.
La similitud entre ambos casos alertó a los investigadores, que decidieron comprobar las sospechas. Por tal motivo le pidieron a la nena que los guiara desde el lugar en el que fue raptada hasta donde la atacaron. Acompañada por una psicóloga, la menor brindó detalles y señaló un monte. Fue en ese momento cuando quienes estaban con ella tuvieron la certeza de que el agresor era uno solo, ya que en ese lugar se había concretado otra violación.
Los investigadores, al mando de los comisarios Hugo Cabezas y Miguel Gómez sobre la base de un informe que prepararon especialistas del Departamento de Análisis Criminal de la Policía Judicial de Córdoba. Estos, luego de analizar los testimonios de las víctimas, llegaron a la conclusión de que están en presencia de un violador serial. Lo que se sabe es que el atacante tendría unos 30 años, y que es una persona pulcra. Se moviliza indistintamente en una moto pequeña o en una bicicleta. Lleva una mochila en la que carga una botellita de agua, una toalla y una soga para atar a las víctimas. El hombre hace un estudio previo de la zona en la que va a atacar y elige a la víctima con antelación, o sea, dijeron los especialistas, no actúa “al voleo”. Es muy delicado con las víctimas, hasta que las viola. En ese momento su violencia aflora y, según los especialistas, puede llegar a matar en cualquier momento. Pero sus raptos de ira se desvanecen rápidamente ya que luego de las violaciones, traslada a las víctimas hasta una zona cercana a sus hogares, donde las abandona.
Por el momento, tres fiscales trabajan para tratar de encontrar al abusador serial: Adriana Giannoni, María de las Mercedes Carrizo y Carlos Albaca. Ellos están recibiendo colaboración además de los fiscales Guillermo Herrera y Teresita Marnero. Ahora se sumará Noguera. Sobre la base del informe elaborado en Córdoba, los investigadores lograron reducir el ámbito de la búsqueda ya que trazaron un perfil muy definido del sospechoso. Y, a pesar de que la zona es extensa, los policías tucumanos confían en que con la nueva información podrán avanzar.
En Tribunales se está haciendo un chequeo pormenorizado de causas relacionadas con abusos en la zona sur de la provincia. Hasta el momento se revisaron los casos producidos entre 2005 y 2007. El lunes empezaron a estudiar los que fueron cometidos entre 2000 y 2007. De esta forma intentan determinar si el individuo atacó en otras ocasiones. También son conscientes de que hay cifras negras, es decir casos que no fueron denunciados. Esta semana se conocería el perfil genético del sujeto, que es investigado por la fiscala Carrizo. Si coincide con el que ya tiene en su poder la fiscala Giannoni ya no serán necesarias nuevas pruebas.
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