Recolección de basura en el barrio Sur

01 Julio 2008
La basura siempre tiene mal olor en todas partes. Desde su propio cuerpo hasta las cosas que suceden en la misma naturaleza, generalmente por acción del hombre, el mal olor ha conservado intacta su vigencia a lo largo de los siglos. Los tucumanos somos afectos a dejar basura por doquier, ignorando con frecuencia las ordenanzas, consejos y recomendaciones sobre el tema. Pero también puede ocurrir que el mal olor se deba a una disposición municipal que no se cumple con efectividad.
El 12 de mayo pasado, la Municipalidad dispuso un cambio de horario en la recolección de residuos. Los vecinos de General Paz al 1.200 y Lavalle al 200 debían comenzar a colocar la basura en contenedores y el camión debía recogerla entre las 16 y las 18.
Sin embargo, este horario no se cumple y, por esa razón, el olor de los desperdicios desparramados en barrio Sur brinda una mala imagen y un mal olor. Como consignamos en una extensa nota sobre el tema, durante todo el día, en las calles ubicadas en el cuadrante sur, entre Las Piedras, Alem, Sáenz Peña y Roca, hay bolsas de residuos en las veredas. Con el paso de las horas, los perros callejeros destruyen los envoltorios y la basura queda esparcida en la acera o en las calles.
Los vecinos del macrocentro se acostumbraron durante décadas a sacar las bolsas con residuos durante la noche, en el horario en que pasa el camión recolector. Sin embargo, en Lavalle al 300 y en General Paz al 1.000, los vecinos están desconcertados y se quejan porque el vehículo suele pasar por sus domicilios luego de las 19. Otros afirman que incumplen la disposición municipal porque muchos no se encuentran en sus viviendas entre las 16 y la 18 y por otro lado, están los que se lamentan porque deben guardar en su casa los residuos durantetoda la noche y hasta la tarde del día siguiente. Como son escasos los canastos en las veredas, las bolsas con residuos son depositadas al lado de los árboles y quedan a la merced de los canes vagabundos. Por otro lado, no hay normas que exijan a los vecinos colocar cestos frente a sus domicilios.
El subsecretario municipal de Servicios Públicos admitió que el cambio de horario no ha dado hasta el momento los resultados esperados y dijo que los vecinos no colaboran.
   Afirmó, además, que el 30 % saca los desperdicios fuera del horario estipulado, y perjudica así la higiene del sector porque la basura permanece demasiadas horas en la calle y en algunas zonas obstaculiza la circulación peatonal  ya que las bolsas ocupan buena parte de las veredas.
El fracaso de la disposición municipal nos lleva a reflexionar que antes de poner en marcha una medida que implique un cambio de hábito importante en la vida de los ciudadanos, hay que preguntarse: si es verdaderamente imprescindible modificar el horario de recolección de basura, si la autoridad va a cumplir con la parte que le corresponde, es decir controlar que la empresa recorra el sector cuando corresponde.
 El horario de 16 a 18 supone una incomodidad y un problema, por ejemplo, para las personas que trabajan en horario corrido.
Si la realidad demuestra la escasa viabilidad de la medida, cabría entonces volver a la antigua modalidad, o bien  buscar una alternativa razonable; si no, puede ocurrir que vecinos y funcionarios terminen peleándose a causa del mal olor.

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