"Pampita" está dispuesta a probar suerte como vedette

La bella modelo dijo que su reciente casamiento no le cambió la vida. "No tendría problemas en hacer una producción de fotos totalmente desnuda", confesó.

FIGURA ESPLENDIDA. Carolina Ardohain pasó por Mar del Plata para tomarse un descanso y revolucionó la playa con su explosiva presencia.
FIGURA ESPLENDIDA. Carolina Ardohain pasó por Mar del Plata para tomarse un descanso y revolucionó la playa con su explosiva presencia.
MAR DEL PLATA.- La que parecía ser una mañana cualquiera en las playas de Mar del Plata, se transformó gracias a la aparición sobre la arena de Carolina "Pampita" Ardohain. El revuelo fue generalizado, ya que todos los que tomaban sol plácidamente se agolparon alrededor de la llamativa figura de la modelo para sacarle fotos, pedirle autógrafos o, simplemente, contemplar desde más cerca su deslumbrante belleza.
"Pampita" comenzará su actividad de 2003 en Punta del Este, pero la semana próxima estará de vuelta en Mar del Plata para descansar después de un año laboral intenso. La modelo acaba de terminar una campaña en Nueva York para Vanity Fair y aprovechará los días bajo el sol y en la arena marplatense para analizar propuestas de trabajo -tanto en Europa como en la Argentina- para la próxima temporada.
"Me encanta viajar, pero extraño mucho. Si pudiera elegir, me gustaría estar siempre con todos mis seres queridos; me gustaría que la Argentina me ofreciera más posibilidades para no tener que irme tan seguido. Afuera hay muchas oportunidades de trabajo, pero es necesario resignar la vida personal y los afectos para poder realizar esos proyectos", dijo en una nota que publicó la revista "Caras". En la misma entrevista, "Pampita" dijo, con respecto a sus proyectos, que le gustaría hacer de todo: modelar, trabajar en ficción o hacer teatro de revistas. "No tendría problemas en debutar como vedette o en hacer una producción de fotos totalmente desnuda, mientras el proyecto me entusiasme", afirmó.

La vida sigue igual
La modelo y Martín Barrantes coronaron 2002 con un romántico casamiento, pero "Pampita" sigue trabajando y viajando sola por el mundo, como antes de la boda. "El casamiento no me cambió la vida; Martín y yo seguimos nuestro ritmo normal. Pero, de alguna manera, fue una confirmación de lo que sentimos: estamos muy bien, compartimos gustos y nos divertimos juntos", dijo a la revista "Pronto".
"Pampita" quiere superarse profesionalmente, y sabe que para lograrlo tiene que seguir esforzándose. "Hay que estudiar y no relajarse jamás: voy al gimnasio, me cuido en las comidas... de todos modos, también aprendí que ser linda no te sirve de nada si no tenés el cariño de la gente", sentenció. (Especial)

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